Avance dos EL PROTEUS ANGUINUS

Posted: 22nd abril 2013 by Aurora in Obras propias
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Avance dos           EL PROTEUS ANGUINUS

 

-Cómo estás viviendo esto, esta relación nuestra?

-Seguramente lo procesa el subconsciente. Si haces que lo piense, pues me sorprende la naturalidad, lo natural que me parece que estemos juntos. Supongo que me he bloqueado para no pensar en ayer ni en mañana. Ya llegará el momento de pensar, supongo. Estás dándole vueltas a que soy una inconsciente por haber confiado en ti.

-Algo así.

¿Qué tiene de negativo haber confiado en ti? Eso no me hace una persona confiada.

-Es grande, eso que acabas de decir.

-Tú también eres grande. Al menos físicamente.

-Muy aguda. Eres aguda, puedes tirar a dar. Terminaste de leer mi libro?

-Aún no. Estaba haciendo mis fichas, mis resúmenes, cuando salimos para la excursión. Me quedé en mil quinientos veintiuno.

-Cae Belgrado. Definitivamente.

-Sí. Y para después me esperan otros dos libros que tiene Zurtza, traducidos al francés.

-De qué autores. Quizá los conozca yo.

-Pues, no es porque tenga que guardar el secreto, pero no te lo puedo decir, porque no he conseguido memorizar los apellidos. El nombre de uno de ellos sí lo recuerdo, es fácil: Blatko.

-Blatko Stanits? ¿Blatko Krstits?

-Este segundo diría yo que es, el Kris imposible.

-Es bueno. Yo lo leí cuando joven.

-Los dos son del siglo pasado, el del primero parece un libro de viajes y recuerdos históricos. Y el de Blatko se refiere a grandes hechos, grandes batallas y grandes masas de gente. Parecen interesantes. Tuvo buena crítica el tuyo, supongo.

-La crítica que más me interesó, y no de un amigo precisamente, dijo: es tan imperfecto que raya en la perfección.

-Muy ingenioso.

-Sí, ahí está el juego, precisamente; nadie sabe muy bien qué es lo que quiere decir. Y no seré yo quien investigue…….. (pag.160)

Zurtza había vuelto de Belgrado pasados los días de la Navidad ortodoxa. Traía a Nish en su casacesto, y en la cara traía una mascarilla para no contagiar su resfriado a nadie, especialmente al gato. Una mascarilla morada, muy llamativa. Venía vestida toda de negro.

-Se murió alguien?

-Ya te contaré. Luego te cuento.

Irene la encontró muy desmejorada, ojerosa y triste. Incluso había reaccionado con una emoción no eslava, más bien napolitana cerca del lagrimeo, al ver los colgajillos navideños que había colocado por la casa…….

Pero en la Nochevieja, el turco le pidió ayuda para escribir el cartel de joy jay rebayas. Esta vez, las rebajas eran de espumillón dorado y plateado; de farolillos venecianos hechos con papel de arroz que trajo Marco Polo de la China, y de matriushas rusas hechos con papel maché, muy apropiadas para colgar en las ramas de un abeto doméstico………..Naturalmente, algo de aquel chucherío se llevaría a casa cuando volviera, como recuerdo para tocar, palpar, sobar y acariciar. Pero Zurtza no traía su expresión habitual de serenidad y calidad contenida.

-Me preguntabas si murió alguien. Comprendo que me hagas esa pregunta. O no, quizá no la entienda. Pero, me pongo en tu lugar. Te cuento: un día te mencioné a las Mujeres de Negro. Funcionan desde octubre del noventa y uno. Yo las miraba, no más, las oía. Desde entonces hacen una protesta pública permanente, y como es lógico, no violenta. Contra la guerra, contra este régimen nacionalista y militarista. Tú te preguntabas si aquí había oposición. Este negro- y señaló la ropa- es la expresión del luto por todas las víctimas de todas las guerras. Sí, porque al fin me hice de la Asociación. La objeción, los juicios justos; el abuso institucionalizado, la inmunidad de los que imponen y conducen el terror; vos misma podés sumar razones para que existamos. Ya es una red internacional, hay Encuentros; nos extendemos por el mundo sin barreras de ningún tipo; somos las Mujeres de Negro, se nos conoce ya, en muchos foros internacionales. Viste.

Pero, cuando vio el espumillón plateado rodeando los marcos de las fotografías belgradenses que colgaban en las paredes del pasillo, la Plaza de la República, el Teatro Nacional, el rey Mihailo a caballo, y las otras, dijo: “Estas fotos llevan años aquí, y eran un reclamo de belleza y legitimidad frente a la opresión de tantos siglos; de legalidad, de justicia y de paz; y de otros tantos conceptos que ahora me parecen pomposos por lo menos. Manchados, si me dejo llevar”………….

-Sabés, me costó dejar a mis viejos ahora, están abatidos. Avergonzados, diría yo. Y además empobrecidos, y todo por qué. Mirá acá: es un colectivo de la Cruz Roja. Está lleno de pibes. Esta mujer los mira con toda su alma y se tapa la boca con una mano. Qué no sabe, esa mano, decime; los pibes se van, se los llevan, habrá algún hijo suyo entre ellos. Niños expatriados, algo te sonará a vos de eso: ustedes tuvieron niños expatriados. En esta otra, ves cómo la gente corre por la calle. Y en ese momento no ocurre nada. Huyen de lo que ocurrió hace una hora y de lo que puede volver a ocurrir, es su forma de desplazarse, como conejos. Es Sarajevo, pero podría ser Tuzla, o Banja Luka, cualquier pueblo o cualquier ciudad. Esta foto es de Nova Kasaba, al este de Bosnia: treinta aldeanos sobre un camino, ejecutados. En Bilelyina, un soldado da una patada a una mujer muerta, viste. En el campo, mirá, en el campo de Manyatsa, en una antigua granja donde se criaban miles de gallinas, han llegado a estar retenidos casi cinco mil hombres, rapados, sentados, descalzos. Mirá cómo los vigila un joven con fusil, no tendrá mucho más de veinte años. El valor que podrían darle los años, se lo da el arma, es lamentable. Mirá cómo arde Dubronvnik en ésta.

-Zurtza, esto es morboso. No pegues estas fotos, no te dejarán vivir.

-Tengo más. Las tengo adentro en la memoria. Y dime, éstas, las anteriores, las bonitas, ¿legitiman a éstas, las de última hora, las del horror?

-Tú sabes que no, nada las legitima. Nada!

-Y qué se puede hacer. Es la pregunta que más oí allá en estos días; en voz alta, en voz baja y sin voz………..(pag.200-1-2-3)

…………

Murió también la señora Nakalamitch, un jueves por la noche. Ya habían vuelto los hombres de su familia, ya no había guerra en Bosnia. Había estado tomando el té con ellas, había contado por enésima vez que su novio la raptó a caballo porque era la forma que había entonces para cambiar de estado. “Vino en su caballo tordo, al galope por la pradera. Yo estaba en la fuente, con mi madre. Me cogió por la cintura, me subió a la grupa y nos fuimos a la montaña. Mi madre gritaba, las manos en la cabeza. Se hacían así estas cosas, entonces………”

Y a la mañana siguiente, viernes, el nieto les dijo que la anciana ya no abría los ojos, ni oía ni se movía. Era otra forma de decir que estaba muerta, una forma solapada quizá, por pudor o por miedo; una manera de querer burlar a la muerte, de no darse por enterados de su existencia. Curiosamente, habían estado tres años en la guerra de Bosnia.

Fueron al funeral por acompañarla, de una manera laica, más fraternal que otra cosa. Irene, también por curiosidad de conocer el ritual de la Iglesia local……. (pag. 252)

……..

Tanitch llamaba desde Príshtina, los padres llamaban desde Belgrado. Yarek había ido a la capital para hacer unas gestiones necesarias para su Centro de estudios y le cogió allá la sorprendente noticia. Enviaba mensajes al móvil y vía Internet……..

“………El norte parece desierto. También sobre Montenegro están cayendo; de ésta, Montenegro se nos va. Zurtza, m’hijita, están llamando, oigo que llaman a este número, pero no quiero cortar la comunicación contigo, porque quién sabe lo que tardaremos en poder hablar de nuevo. Por el otro teléfono, tu vieja habla con el Mantenedor, dice que los periodistas occidentales se ha subido a la azotea del hotel Hyatt, y dan noticias; dicen que ven ráfagas lejanas, que los bombardeos siguen  y seguirán toda la noche. Ha sido proclamado el estado de guerra según la Agencia Tanjung. Ayer, en el hotel Moskva arrestaron a periodistas occidentales y los expulsaron vía Croacia. No hay perdón para los desertores y los alarmistas.

-Viejito, déjalo ya. Aquí están llamando sin parar. A vos te llaman también. Tené mucho cuidado, cuidame a la vieja. Nos llamamos más tarde. Chau.

Acababa de subir Irene con libros, carpetas y compras para la cena. Traía cara de susto, y mientras
se quitaba la chaqueta la miró agitando un papelito amarillento.

-Qué traés, acertaste algún boleto?

-Son instrucciones para casos de bombardeo. Estaba en el buzón. Tendrás que leerlo tú, yo no lo entiendo del todo………….(pag.267-8)

La primera víctima de la guerra es la verdad. Son expulsados los profesionales de medios extranjeros que vienen de países que han participado, o cuyo territorio ha sido utilizado para la agresión; es una medida aplicada inmediatamente en Príshtina. La fábrica UTVA de reparación de aviones, en Panitsevo, sólo a veinte kilómetros de Belgrado, tocada. Más de veinte mil kosovares quieren entrar en Macedonia. Las fuerzas internacionales quieren machacar objetivos militares y quieren machacar a las tropas serbias en Kosovo. Rémy Ourdan, de Montenegro, dice: “Se han vuelto locos: Kosovo desciende al infierno”.

-Y Tanitch?

-Hoy no ha llamado aún. Tiene que llamar. Escribió Yarek?

-Sí. Dice que la primera víctima de la guerra es la verdad. (pag. 270)

……

Haber perdido la batalla de Nikópolis supuso un gran desprestigio en Hungría para el trono vacilante de Segismundo. Y después de la batalla contra croatas y bosnios, que culminó en el año de mil cuatrocientos ocho, Segismundo crea la Orden del Dragón, una societas, en latín, que era su idioma de cultura. Era una coalición de nobles caballeros y reyes europeos que adoptaron a San Jorge como patrono, puesto que venció el dragón del mal, así como los caballeros de ahora pretendían vencer a los paganos cismáticos y seguidores de la media luna musulmana…… (pag.101)

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  1. Aurora dice:

    Gracias. Seguimos en ello.

  2. Alexander dice:

    Se echa de menos lo que falte.