EL LÁTIGO DEL DOMADOR (Nuevos textos-MEMORIAS de  visitante asidua del Salón)

 

“ESTOY EN CONTRA de la visión masculina del universo y también en contra de la visión femenina. No sé cuál sería la tercera y buena. Es época de crisis, muy interesante. La mujer va ascendiendo hacia el poder, pero por el momento es el hombre quien la promociona; mucho me temo que para seguir utilizándola más y mejor. Porque el Ejército es masculino, y la Banca y la Industria y las Iglesias no son femeninas, precisamente. Y no me refiero solamente al personal sino en cuanto a cosmovisión: las sacerdotisas y obispas luteranas en general sirven a una ideología machista (religión judeo-cristiana); las militares también. La civilización nuestra se ha hecho a base de confrontación y violencia; masculinas formas de concebir la existencia….

“La inmensa mayoría estaba por debajo de los acontecimientos. Por encima estaban, o creían estarlo, los que pertenecían a partidos políticos (clandestinos) y sentían la ilusión de mover ciertos hilos, o de estar cerca de quienes los movían; si alguien se empeña, encuentra algo positivo en el gregarismo. Para los monárquicos existía la esperanza en el advenimiento, pero la mayor parte de los jóvenes no comprendían que se pudiera ser monárquico, porque la historia reciente que habían estudiado era eso: historia, y no gloriosa…..

“Yo, por mi parte, me aferraba a la idea de que la caída de la Dictadura traería tranquilidad para todos, aunque no era tan inocente como para creer que todos querían lo mismo que la pretendida mayoría: una limpieza en el aire, otra dignidad personal, otra lógica institucional, un orden ético: decencia de arriba abajo. Se mezclaban el deseo de “mostrar que pues vivimos anunciamos algo nuevo, basta de Historia y de cuentos” en palabras de Celaya, y la necesidad de poder dar carpetazo a los problemas de infancia partiendo de que, la educación recibida, mala, tenía mucho que ver con las vivencias de nuestros padres jóvenes en la guerra, pésima. Miedo y cerrazón diría yo que fueron las características mayoritarias de aquellas generaciones. “Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quienes somos…” seguía Celaya, más o menos. Para mí tenían estas palabras un par de significados. Y también para otros muchos jóvenes de mi edad, para quienes tanto la muerte del Che como la de Allende, supusieron un desgarramiento contra el que nos revelábamos como potros aguijados que han de saltar al abismo….

“En aquella época eran frecuentes las reuniones de varias parejas, reuniones que resultaban menos disgregadoras, o integradoras según se mire, que el acoso interesado entre parejas. Aquellas reuniones eran con o sin cena. Era entonces cuando las esposas se agrupaban como si tuviesen imán, a un lado o frente a los hombres, junticas, y surgían las que yo llamo nimias conversaciones de mujeres, mientras los varones hablaban de cosas de interés general, salvo excepciones. Se hablaba por entonces de la posible ley de divorcio, tema que hacía fruncir indefectiblemente los ceños femeninos. Se sacaba la conclusión de que no les gustaba en absoluto la posibilidad de esa ley, porque: “si hubiera divorcio, todos querrían divorciarse”. Por entonces aún teníamos la costumbre de utilizar el genérico masculino para el plural, pero algo había en el tono que indicaba que el “todos”, se refería, claramente, a los hombres, y quizá, a los más cercanos, había temblor en la voz. Entre estas mujeres podía haber alguna profesional o al menos universitaria, y abundaban las que leían algo. Eran excelentes esposas y madres, quiero pensar. Salían siempre de compras en parejas o en tríos, y si no tenían hijos a quienes preparar la comida, o los maridos no iban a casa al mediodía, solían comer en la casa materna. No iban nunca solas al teatro o a un concierto, o al cine: no contemplaban la posibilidad de tener un poco de vida personal fuera del hogar o del grupo…..

“Aquellos probos padres (varones) de familia, solían leer las revistas TRIUNFO o INTERVIÚ, e incluso algunos el PLAY BOY; por los artículos serios, naturalmente. Las leían con morosidad para que les duraran hasta la publicación siguiente, y con frecuencia se las llevaban al cuarto de baño….

“Sonreíamos al comprobar que nos habíamos contagiado de cuadros camiseros, de pana y de patillas, distintivos externos de los progres que nos gobernaban, para satisfacción de muchos. Luego sería el caer. Y a la vez, la estética del feísmo se adueñaba de las calles y rompía definitivamente con la burguesa y moderada de las décadas anteriores. Los pelos en cresta o en punta, las uñas y los labios pintados de negro, la ropa negra con tachuelas y cadenas. La provocación en el lenguaje a base de tacos, en privado y en público….

“Atiendo a los recuerdos que asoman a veces sin llamar a la puerta… Es verano caluroso, meseteño. Después de comer, en vez de una siesta misericordiosa, mi madre nos imponía un par de horas de “tarea” a los tres hijos. Curiosamente, de tipo intelectual para los varones y de tipo manual para mí. Ellos hacían traducciones del francés y del latín, problemas de álgebra. Mi tarea consistía en hacer vainica en un pañuelo de color rosa. La aguja y la tela se humedecían con el sudor de mi mano, no corría el hilo. Yo tendría por entonces la edad de estar memorizando las tablas de multiplicar, y necesitaría, seguro, mejorar mi letra. Pienso que tiene que ser más trabajoso y perverso discriminar que integrar. Y, como resultado de tantos momentos como el descrito, los hijos varones de mis padres aprendieron en casa su futuro machismo conyugal y patriarcal…” (como tantísimos adolescentes).

((Época de crisis entonces y época de crisis ahora: nuevas formas externas entonces y ahora, y una lucha interna y quizá eterna. Vemos que, efectivamente, estos retazos de las MEMORIAS encajan perfectamente en la sucinta historia del feminismo que arrancó en el tema anterior con las escritoras alemanas Hannelore Schütz y Úrsula von Kardorff, y la continuación supone un repaso somero a cuatro de los movimientos feministas que se dieron en las décadas centrales del siglo anterior:

—MOVIMIENTO NOW, de Betty Friedan. Significa: National Organisation for Women. Consiguió varios miles de seguidores y se proponía conquistar para las mujeres los mismos derechos que tienen los hombres en la vida pública, tanto la profesional como la política.(La mística de la feminidad)

—MOVIMIENTO RED STOCKINGS. Significa: Movimiento Medias Rojas. Había habido anteriormente un MOVIMIENTO de MEDIAS AZULES. Las mujeres integrantes son más de evolución que de cambio, “admiten la existencia del hombre como tal y lo que pretenden es conseguir una nueva autoconsciencia de las mujeres, nuevas formas de vida y nuevas estructuras sociales en las que la DOMA sea sustituida por el compañerismo igualitario. (“Las instituciones solas, no oprimen; ellas son meramente herramientas del opresor… La supremacía masculina es la más antigua y la más básica forma de dominación…”)

—MOVIMIENTO WOMEN’S INTERNATIONAL TERRORIST CONSPIRANCY from HELL: WITCH. Traducido brevemente: BRUJA. Consideran que todo hombre es un enemigo de clase y que todo apareamiento es esclavitud. ((Aparecieron, subieron como un estallido y desaparecieron sin dejar, prácticamente, nombres propios. “Witch somos todas las mujeres… Las brujas fueron las primeras guerrilleras contra la opresión en particular la de los hombres a lo largo de los siglos. Siempre fueron mujeres sin miedo de existir, de ser valientes, agresivas, inteligentes, inconformes, curiosas, independientes, liberadas sexualmente, revolucionarias… ((Por eso las condenaban y las quemaban los hombres con uniforme militar o eclesiástico))

—MOVIMIENTO SCUM. (BASURA). La iniciadora es una mujer radical cuya anomalía mental se ha aireado con delectación. Ella propone que el coito humano se realice como el de ciertas arañas hembras, que decapitan al macho en el “acto” (mantis religiosa). Propone el exterminio físico de los hombres (anhelo de venganza de una mujer-niña que fue violada en el entorno familiar), y reproducción sin semen. Un poco del manifiesto:

“El hombre es incapaz de amor, amistad, simpatía y ternura. Sus reacciones proceden de sus tripas, no del cerebro. El macho es un pedrusco medio muerto, sin reacciones verdaderas, un vomitivo en el mejor de los casos. El varón es un ser que se ha quedado a medio camino entre el mono y el auténtico ser humano, que es la mujer”. ((Aparecido el Manifiesto en 1967, SOLANAS comentó que era sólo un recurso literario y satírico para forzar el debate))

Dos movimientos de paz y dos movimientos guerreros. Tampoco inventaron nada, recordemos a las intelectuales del siglo XVII, a las sufragistas del siglo XIX e incluso la época de Lisístrata; más allá, quizá, no podamos remontarnos.

Este libro de las periodistas alemanas está enfrentado al conocidísimo de Esther Vilar El varón domado.  Y resumen su crítica: “En las actuales circunstancias, ver al hombre como varón domado y a la mujer como domadora es más una pirueta de circo que hipótesis digna de ser considerada. Es como si un león circense se dijera a sí mismo: “A este tipo del látigo le he enseñado a hacerme saltar a través del aro”.

Efectivamente, éste sería un punto de vista desenfocado. “Dar vuelta a la tortilla” es una vieja aspiración del humilde proletario de antaño, que perpetuaría el sistema abusivo tanto da si la víctima es hombre como si es mujer como ex rico. Somos necesarios para el amor y la integración, para sumar y no para restar. Aquello de “quitar el látigo al domador y darle un abrazo” de Hannelore Schütz. Pero, sin ingenuidad, hacia el futuro y midiendo los pasos. La utopía está en el camino.

 

 

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  1. Gonan dice:

    Interesante y ameno, ilustra y o cansa. Doblemente bueno

  2. Vanessa dice:

    Podrían molar y mucho esas Memorias. los Movimientos americanos y alemanes tanto como los ingleses, estarían bien unos repasos, porque mucho cambio no hay de fondo