“¿Por qué, vanos legisladores del mundo, atáis nuestras manos para las venganzas, imposibilitando nuestras fuerzas con vuestras falsas opiniones, pues nos negáis letras y armas? ¿Nuestra alma no es la misma que la de los hombres? Pues si ella es la que da valor al cuerpo, ¿quién obliga a los nuestros a tanta cobardía? Yo aseguro que si entendierais que también había en nosotras valor y fortaleza, no os burlaríais como os burláis; y así, por tenernos sujetas desde que nacimos, vais enflaqueciendo nuestras fuerzas con temores de la honra, y el entendimiento con el recato de la vergüenza, dándonos por espadas ruecas y por libros almohadillas.” (De “La fuerza del amor”. Novela de Doña María de Zayas y Sotomayor, 1.590-1.66?)

Parece un alegato feminista comedido para esta época nuestra, pero no para la de Doña María. “Su intención, dice el historiador Alborg, consiste en vindicar a la mujer de todas las limitaciones a que la tenía sujeta la vida social de entonces, y de todos los denuestos volcados sobre ella por siglos de literatura”.

Sin ir más lejos, su contemporáneo Lope de Vega (1582-1635), en “La Dama boba”, hace decir a Octavio en la escena tercera del Acto Tercero: “¿Quién le mete a una mujer/ con Petrarca y Garcilaso/siendo su Virgilio y su Taso/ hilar, labrar y coser?”

Doña María era una feminista apasionada, opina Alborg, “la mayor que nuestras letras han alumbrado jamás”.

El texto completo se puede leer en el libro de Aurora Palacios publicado en Amazon ‘En el salón del siglo XXI’.

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  1. Vanesa dice:

    Muy buen trabajo. A ver cuándo este tipo de ensayoi y esta información pasan a formar parte de la historia lejana

  2. Renée dice:

    De verdad que me parece que el feminismo no tiene por qué ser beligerante en el mismo terreno que el machismo. De esta manera no se acabaría nunca el problema

  3. Malena dice:

    Lo leo y lo releo. Nunca he leído algo tan bueno y verdadero

  4. Luisa Martí dice:

    Muy lúcido y bien documentado. Comparto la opinión: las mujeres deberían ser alternativa, no segundas partes. De esta manera, las cosas no cambian.

  5. Michael Bremenn dice:

    Soberbio trabajo, excelente.