ENTRE SUEÑO Y REALIDAD

Posted: 22nd julio 2015 by Aurora in Literatura
Tags:

 

VEO UN CUADRO precioso y simple: un muchacho está de pie sobre una colina dorada, quizá una duna del desierto, y mira derecho al sol. El sol envía una luz viva, amarilla, que envuelve al adolescente como polvo de oro, y le da relieve.El muchacho hace pantalla con las dos manos y mira al sol a los ojos. Quiere saber si es tan sabio, el sol, porque mira todas las cosas desde lejos. La pregunta está dentro de una burbuja de contorno anaranjado, y hay alrededor otras burbujas todavía sin texto en el interior.

– Ya sabes,- me dice el Pintor- Te alejas, cobras perspectiva y ves todo en conjunto, y aprendes más.

EN OTRO PANEL, el Pintor ha escrito un poema que siempre me gustó, en letras enormes de color bronce; no sé qué hizo con ellas porque parece que se mueven como sobre una bandera que ondea al viento; y el bronce saca chispas, es lo que parece:

Sabes/Gustavo Adolfo/ en cualquier años de estos/ ya no van a volver/ las golondrinas

ni aun las pertinaces/ las del balcón/ las tuyas .

Es lógico/ están hartas/ de tanto y tanto alarde migratorio

de tanto y tanto cruce/ sobre el mar y retórica/ y pretextos/ y alcores.

Su tiempo ya pasó/ lo reconocen/ y a la mitad de su ida/ o de su vuelta

oscuras/ cursilíneas/ tiernitas de alas largas/ se dejarán caer

como buscando cada una/ su ola terminal.

– Estos pensamientos de Don Mario me dejan medio incómodo, porque mata a todas las golondrinas, no deja una. En cambio, Bécquer sabe que éstas se le van a morir, pero sólo éstas, de momento. Mira.

SACA de entre unas telas otro panel de madera en el que ha reproducido dos estrofas de Bécquer:

Volverán las oscuras golondrinas/ en su balcón sus nidos a colgar

y otra vez con el ala a sus cristales/ jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban/ tu hermosura y mi dicha a contemplar,

aquellas que aprendieron nuestros nombres/ esas… no volverán.

– Lo que te decía.- insiste el PintorGustavo Adolfo, por lo menos, permite que siga habiendo golondrinas piensa en los demás. Si se cansan de mirar hermosuras y dichas, ya mirarán otras cosas. Pero no las liquida. Yo que tú, empezaría con esto.

 

SI «ESTO» era una posible manera de empezar, ya me perdí. Cómo presento el tema, qué selección propongo, por dónde lo llevo. Distribuyo poemas enteros o presento fragmentos, o frases de esas redondas como redomas que mantienen el aroma por siglos y siglos.

HE RELEÍDO mis anotaciones decenas y decenas de  veces; ya, es obsesión. Me siento en un sillón-cuévano. A la P.C. le gustan estos sillones profundos que pueden recordar el claustro materno. Creo que me coge el sueño, me dice no sé qué al oído.

ES CURIOSO, aun en la poca luz que hay, adivino que el Salón está a rebosar. Hay murmullo de fondo, y movimientos que no sé muy bien de dónde a dónde van.

– ORDEN, ORDEN- va pidiendo una figura estrafalaria que se desliza sobre las piernas de la gente sentada. Lleva una túnica de petachos y sobre la cabeza una media luna brillante que se bambolea un poco. No sé por qué tengo la impresión de que puede ser el rey de Salem. Y digo, pero no oigo mi voz en el barullo:

– El rey de Salem es la voluntad de seguir la Idea, el Proyecto Personal con la mirada al frente por el Único Camino.

– Adivina adivinanza/ dónde estará el tesoro/ adivina adivinanza.

HAY por allí un pájaro que habla, seguramente fue él quien lo dijo. Se va en sus alas enormes.

DE REPENTE se caen los árboles sobre nosotros, pero vuelven a levantarse. En el revuelo han salido ranas, pájaros y peces, volando todos. Me miran y sonríen, me señalan con sus dedos.

– El Alma del Mundo.- dice un anciano de barbita blanca y cuadrada- Contactar y aprender el lenguaje de todas las cosas.

SIENTO un escalofrío, está ardiendo algo pero tengo mucho frío, he visto muchas veces a este hombre, se llama. Veo el incendio alrededor del muchacho de las burbujas; juega con las burbujas que ahora son naranjas, o pequeños soles; como en el circo, las lanza, las recoge y las lanza

– Los tres elementos que no faltan en mi mochila son: fe, esperanza y amor; es mi alimento para el Camino.- dice una mujer muy alta que trae un cántaro sobre la cabeza. No tiene ojos- La mujer va a buscar agua y espera. La mujer ha de buscar agua y esperar.- está diciendo. No tiene ojos.

– Siempre cuesta un poquito sentirse desgraciado.- dice un anciano que parece que puede ser el rey de Salem, el adivino que adivina, y se inclina y pone su cabeza con media luna sobre mis rodillas y me mira de sus ojos sin color y repite «siempre cuesta un poquito empezar a sentirse desgraciado».

– El futuro no es una página en blanco, es una fe de erratas!

– Hay ayeres y mañanas, no hay hoyes.

– ¿OYES, OYES?- parece el juego de las cuatro esquinas pero lo entiendo. No sé por qué.

ESTABAN pasando dromedario por el desierto, van babeando. Se le cae una burbuja al muchacho pero no estaba vacía. Vuelve a colocarla en su sitio. Dentro estaba la culebra.

ESTOY de pie y no conozco a nadie. Un hombre mayor con muchos ojos, se cerca a un rey sentado sobre un manto de pieles; está desnudo el rey.

– Diferenciar la paz del corazón de la paz del cementerio, eh, Don Paulinho?- saca el corazón del bolso de la túnica y lo deja por allá.

ESTÁN bailando desde hace días; bailando y luchando luchado y bailando. Hay guerreros de la luz y otros.

– Si te quiero es porque sos/ mi amor-mi cómplice-y todo/ y en la calle-codo a codo/ somos mucho más que dos.- no sé quién dice esto al pasar dentro de mi oreja derecha.

DERECHA o izquierda. Estoy cansada o cansado. De tanto bailar y de tanto luchar con la luz de las espadas. Hay un coro de bocas que viene cantando y bailando:

– Hay un día en que se nace a la gloria y a la suerte/ a la suerte y a la muerte/ hay un día en que se nace.- y todo son caderazos a izquierda y derecha.

A DERECHA e izquierda. Es puro ritmo y ya no hay cansancio, somos viento, vamos y venimos. Del sol vienen naciendo guerreros de la luz, sus espadas son de luna de plata, o no. Yo ya no estoy.

AHORA los dromedarios son ovejas, pero no todas son iguales y eso me sorprende. La mayoría se quedan dentro de la empalizada y comen sin parar, Tres salen y van dejando de ser ovejas. Se detienen en las Estaciones y luego desaparecen y parecían personas. Entiendo a las ovejas cuando hablan. Los árboles dicen si-si y se ríen y se dan la manos, los árboles.

AHORA siento calor, entiendo al mundo, el corazón que el anciano dejó delante de Don Paulinho viene a meterse en mi bolso. Es igual que el mío. Igualito.

– FALTA LA GUERRERA DE LA LUZ.- grita un gallo. Casi asusta su cresta enorme. Pero es la espada de la luz, yo ya tengo la mía.

AHORA canto dentro de mi cabeza: hay un sueño que se acerca/ a la gloria y a la suerte/ a la suerte y a la muerte/ hay un sueño que se acerca. Estoy moviendo las caderas y me despertééé.

SOÑAMOS que soñamos? Pues, primera noticia. Paf, recién despierto y ya veo la luz. Es cierto que en os sueños no hay colores. Esta apreciación es de un autor de casa, mi Buenos Aires querido, tachíntachín. Semejante quilombo en mi cabeza, no sé si podré relatarlo. Cómo era que empezaba? O cómo terminó, ya lo olvidé. Por otra parte, quién relata un sueño que ya pasó. Había muchos, allá, y gritaban, cada uno desde su Camino Personal. Menos las ovejas. Las ovejas eran silenciosas y muy preocupadas por comer.

AHORA, si vos querés imaginar un epílogo, pensá que ellos te envían un llamado, un correo electrónico,  una limosna de amor; y ya salió el tango a brillar.

UNA LIMOSNA DE AMOR, vaya título, Malenita, volvé a tu sueño, al sueño de las golondrinas de Bécquer, recordá:

Sin embargo todavía/ dudo de esta buena suerte/ porque el cielo de tenerte/ me parece fantasía.

LEYENDO a Benedetti podés pensar qué bello es vivir. Aunque a veces no lo sea, es bello. Leyendo a Coelho pensás qué bello es sentir y buscar y aprender. Y no hay oposición en esto.

PERO, seguimos con el tema, porque el sueño se me fue de las manos. Y de las de todos, el sueño es libre, es viento. Mejor hago como Palacios, recomiendo libros:

LEAN todo lo que escribieron Mario Benedetti y Paulo Coelho. Y vienen y hablamos.

 

Be Sociable, Share!
  1. Lida dice:

    La verdad que Malena ha salido estupendamente bien del apuro porque no es posible contar un sueño con tanto detalle.
    Sincrónicamente sale bien y se agradece

  2. Angela dice:

    Los sueños a veces nos traen claves de la realidad, y no hace falta ser especialista para interpretarlos. Acabo de entender algunas claves de Coelho, aquí, en el Salón

  3. Inma Flitz dice:

    Ya me gustaría tener sueños así.
    Ilusión por los libros y las ideas.
    Esperanza de que sirvan de algo.
    Aunque fuera sólo soñar

  4. Alphons dice:

    El mejor sueño jamás contado tan bien