GLORIA FUERTES ES SAN FRANCISCO EN LAICO

Posted: 27th julio 2017 by Aurora in Literatura
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GLORIA FUERTES ES SAN FRANCISCO EN LAICO

 

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“No son poemas, son palomas

lo que saco de mi sombrero asombrado”

 

Nos vemos en una reunión no programada: quien aparece a una hora por El Salón a ver quién aparece a su vez; quien llega a recuperar la chaqueta o el paraguas que olvidó el último día; quien ha quedado con. Quien viene a coger o dejar libros. Alguien toca el viejo piano que a veces suena fatal. Tenemos que afinarlo.

Malena Rajzner está leyendo un libro de poesía de Gloria Fuertes; próximamente celebraremos su centenario. Se acuna en la mecedora. Por qué será que al verla veo a GLORIA FUERTES, la de la eterna semisonrisa; sí, Malena se le parece, pero no se lo digo: ella, modestamente, quiere ser única.

–Yo, en poesía me crie a otros pechos.- dice la P.C.- Por eso, y sin que tenga que pedir perdón a nadie, prefiero decir que antes que poeta, Gloria Fuertes me parece un ser poético. Y no es más ni es menos, es otra cosa; porque ella era como nadie. Es eso, me parece a mí.

–Me encandila de Gloria Fuertes su sentido de la vida, entre humorístico y tierno; el que yo creo que tenía San Francisco para llamar hermanos a los animales: hermano pájaro, hermano lobo, hermano etc.

–Sí, estoy de acuerdo.- dice la Actriz de Televisión – Fíjate que es capaz de verse en una celda o cosa peor, rodeada de velas; y ve que aparecen los poetas amigos o conocidos, y considera que todos llegan para salvar al mundo, que es lo que a ella, seguramente, le habría gustado conseguir; pero le parecen “un racimo de mosto” es decir: ella sabe que no tienen la fuerza del vino, que no son de armas, que no se van a echar a la calle; solamente van a señalar, van a hablar: son poetas. Lo sé de memoria, creo; bueno, a veces falla la memoria, pero empieza:

Oí un griterío/ como una música que brotaba de unos instrumentos/ llamados gargantas;/ tras los cirios miré/ y vi un racimo de mosto.

Y empieza a decir nombres o apellidos de poetas y artistas: Molina, Gala, Nieva, Millán, Mario Ángel, Cela, Celaya, y más: Todos venían para salvar al mundo!/ Ateridos venían con la voz al descubierto/ Papeles encendidos traían como antorcha,/ a ayudarme venían con sus brazos vacíos/ expuestos a morir o a perder todo./ Que pasen esos chicos, son poetas!/ Encendimos la lumbre del misterio/ y yo los recibí en mi misma celda.

–Es como el feminismo tierno de Gloria Fuertes; no la oyes vociferar, la ves meditar: observa y medita. Y siente. Y luego escribe. No hay persona inteligente que no sea feminista y antiesclavista: es el mismo punto de mira, si quieres a derecha e izquierda sin que signifique color político; sólo quiero decir que de las antiesclavistas norteamericanas del siglo diecinueve salió la lucha por los derechos de la mujer; por los derechos del negro y por los derechos de la mujer; consideraron que era la misma lucha. Por eso, cuando en París, Gloria vigila la orilla del Sena y ve hombres mendigos, y los observa, no se contenta con decir que hay mendigos igual a hombres y mujeres:

Hay muchos./ Van despacio./Cojean./ Comen pan mojado en el Sena./ Se afeitan sin jabón mirándose allí mismo./ Los hay de todas las edades./ La mayor parte del día están echados,/fuman, fuman mucho/ y ni siquiera tienen ideas de izquierdas./ Llegamos a lo más sorprendente,/ también hay mendigas.

Veis, sin alaridos, ha hecho que pensemos que el genérico masculino no tiene por qué servir también para las mujeres.

–Si va de feminismo gloriano,- dice la compañera de El Redactor que suele venir para trabajar en le Biblioteca- yo aprendí de memoria hace algunos años un poema que titula “La Arrepentida”, y que me sirvió en parte para mi tesis. Dice, imaginaos a una mujer de vida pobre y airada, que se confiesa; dice: Padre/ hace quince días que no duermo con nadie./ Me acuso/ de no haberme ganado la vida con las manos,/ de haber tenido lujo innecesario/ y tres maridos/ padre/… eran maridos de otras tres mujeres./ Podía haber tenido muchos hijos./ No quiero volver a hacerlo./ Me voy a retirar del oficio./ Puede recomendarme algún reformatorio?/ Ustedes tienen todos muy buenas influencias./ No voy a los oficios y como carne siempre./ Socorro a las sirvientas y a los pobres del barrio/ no les llevo gran cosa./ También debo decirle/que soy muy desgraciada.

–De qué tendría que arrepentirse esta mujer?- pregunta Yarek Palka – De no haber podido tener una vida más feliz, si acaso. De pecados, no veo yo que tenga que arrepentirse. Y espero que el cura tampoco. Si es que eso importa.

–Quizá le importe a ella.

–Lo tengo en cuenta. Es buena mujer. Aquello de “Vete y no peques más” siempre me ha hecho preguntarme: quién peca en realidad: la mujer que confiesa su abandono, o los maridos de otras que van con ella? Es ella la adúltera, no son adúlteros ellos?

–Esta pregunta me resulta oportuna porque me viene a la memoria un poema que he leído hace un rato.- dice Malena Rajzner hojeando hacia atrás el libro- Aquí está: lo titula “Pobre de Nacimiento”:

Señorito,/dé una limosna al mendigo,/ que el hombre que le pide no le quita nada,/ señorito./ Que bastante desgracia tengo con no querer trabajar,/ señorito,/ déjele una limosna a este pobrecito./Mire qué facilidades le doy para que sea caritativo./ Señorito, deme una perra/ que tengo tres mujeres sin poderlo ganar./ Tenga lástima o compasión,/ lo que se da no se pierde./Soy pobre de solemnidad según este recibo/ José García, para servirle, sin domicilio./ Los guardias me apuntaron, para darme una casa con grifo./ Hágase cargo de la triste situación de mi esposa sin marido,/ explíqueme por qué no como y por qué bebo vino/ permita que le recuerde que usted se baña, señorito/ tenga lástima o compasión del que nació mendigo./ Que la Virgen lo acompañe, Dios le dé salud para el negocio,/ almas caritativas como la suya es lo que necesita la patria,/ señorito.

–La ironía, a veces, sí que es cruel y está por encima de la ternura.- dice Yarek Palka-  Pero yo siempre he preferido pensar que Gloria tiene un talante de miga de pan casero: bueno y alimenticio. Y para seguir con esto, casualmente, o no, tengo aquí copiado el poema que titula “Autobiografía”, que pienso trabajar mañana en clase con mis alumnos, y os lo leo si queréis. Ya sé que me vais a contestar a coro: queremos, queremos; os conozco como si os hubiera parido:

A los pies de la catedral de Burgos/ nació mi madre./ A los pies de la catedral de Madrid,/ nació mi padre./ Yo nací a los pies de mi madre/ en el centro de España, una tarde./ Mi padre era obrero,/modista mi madre./ Yo quisiera haber sido del circo/ y sólo soy esto./De pequeña/ fui a un reformatorio y a un colegio gratis./De joven fui al dolor/ y en el verano a un Preventorio,/ahora voy a todas partes./ He tenido lo menos siete amores,/ varios jefes malos/ y apetito envidiable./ Ahora tengo dos recordatorios/ y un beso muy de tarde en tarde.

–Para terminar,- dice la Periodista Comprometida, la P.C.- yo había pensado leer un poema de Carlos Edmundo de Ory, su amigo POSTISTA y heterodoxo como ella, cuyo mensaje puede servir tanto para él como para Gloria, para mí y casi para cualquiera. Y dice así: Cuando no cante más/ adivinaré el hundimiento de un barco/ que había conseguido pasar el océano/ más enmarañado de la noche./ Seré mi isla propia/ un vestigio de tierra infecunda/ un corazón jamás arrepentido pero solo/ siempre solo/ recordando el mar.

– “Hemos llorado tanto, mi soledad y yo”. También es un verso de Ory, o un pensamiento que los abraza a los dos como un foulard de seda irisado.- dice la Actriz de Televisión.

 

Levantamos las copas en honor de los dioses y de ellos dos: “Te quiero aunque la vida no quiera”, dijo Gloria, y son palabras para la eternidad. Palabras de poeta.

 

 

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  1. Ildefons dice:

    Se podría decir parafraseando al clásico, que nada de lo humano era ajeno a Gloria Fuertes
    La forma de tertulia es una forma muy acertada, ya de años

  2. Mariana dice:

    A Gloria Fuertes se le nota eso que se les suele notar a los poetas, que están en el mundo pero a la vez en un mundo propio, o sea que hablan de cosas realSAUFes que conocemos pero hacen que las veamos de otra manera distinta