GUATEMALA, GUATEMALA

Posted: 18th noviembre 2019 by Aurora in Literatura
Tags:

GUATEMALA, GUATEMALA

 

 

–Prometí un tema con poesía centroamericana.- nos comunica Yarek Palka Seguimos hoy con Guatemala. Y digo seguimos, porque ya introduje el tema con poesía salvadoreña, el quince de septiembre, con el tema “Cambiamos de continente”, si recordáis. Pero, esto no quiere decir que evitemos a El Salvador según vamos bajando por el istmo.- Palka hace esfuerzos por conseguir un guiño meridional, risueño, pero no le queda bien, es poolaco Guatemala, en algunos de sus idiomas nativos, quiere decir “lugar de muchos árboles”. Pasa a depender de la corona española en 1525. Se independizan en 1821. Habitan  allí unos quince millones de personas. Empezamos con mujer y seguimos con hombre. Como siempre, por orden de nacimiento, porque el género está pasando a no ser importante, salvo para la procreación; ahí sí que hay papeles bien definidos. Y nada más.

María Cruz ARROYO nace en 1876, ya en el inicio del declive oficial del Romanticismo: el Modernismo saludará su juventud con los brazos románticos abiertos. A mí me ha sorprendido mucho la forma tan recia, la expresión tan recia en una mujer, y de aquellas épocas; claro sería horrible decir expresión varonil. Es de familia rica, huérfana de madre en la infancia, viaja mucho por Europa y Asia, sólo tiene que atender a su cultivo, como decía Montessori: preferible “cultivo” a “educación”; sus lecturas, sus idiomas, sus pensamientos, sus introspecciones, es decir: la búsqueda de su interior: sus desacomodos, su mal de siglo en definitiva. Esta composición os va a sorprender. Marta recita, quién mejor; suavizando su acento rosarino no sé si queda acento guatemalteco, pero seguro que queda bien: Composición titulada: “¿Para qué?”

— El inmenso azul del cielo, cual turquesa en agonía/ palidece lentamente, y el occiduo sol estía/ de oro y cobre las hirsutas cabelleras del cocal./ Con destellos sonrosados reverbera la montaña,/en fulgor incandescente el distante mar se baña,/ y se tiñe el horizonte de carmín y de coral./ En el gris del éter claro, reflejando en su alba frente/ los postreros resplandores que despide el Occidente,/ la redonda luna sube entre copos de algodón./ Impalpables muselinas del crepúsculo violeta/ flotan suaves embrumando el color y la silueta/ sobre el llanto y el camino, la arboleda y el peñón./ Silba el grillo, la cigarra le contesta, el gallo canta,/ a intervalos ladra el perro, y la brisa se levanta/ murmurando entre la hierba, sollozando en el cañar./Se satura el fresco ambiente de caricias perfumadas,/ estridula el arroyuelo de minúsculas cascadas,/ y de blancos aleteos se circunda el palomar,/ y la noche abre sus alas diamantinas en el cielo./ Blandas quejas de las auras, cuchicheos del riachuelo,/voz de grillo, gorgoritos de cristal del surtidor,/ mil acentos y mil ecos, ya lejanos, ya vecinos,/prolongados breves, sordos, estridentes, argentinos/se confunden en un gran susurro arrollador./ Oh!, de todo y todos lejos, bajo estrellas titilantes,/inconsciente contemplando las luciérnagas errantes,/ extinguirme dulcemente sin pensar en que viví!/ Convertirme en leve sombra que a la sombra se mezclara,/ deshacerme en suspiro que la brisa me llevara,/ y en la inmensa noche quieta sepultar mi frenesí!/ Mas, a qué implorar refugio del recóndito aislamiento/ si doquiera que se esconda mi rebelde pensamiento,/ mis anhelos, insaciados enemigos, siempre van?/ En la calma de las cosas, para qué buscar mi calma/ cuando ruge la tormenta en el fondo de mi alma/ y es en mí donde rebrama desatado el huracán?/ Y en la paz adormecida de la noche rumorosa,/ en la voz de mi tristeza más profunda y dolorosa,/ más amargo el sentimiento de la dicha que no fue,/ y a la luz de las estrellas, faz a faz con lo infinito,/ mi sendero me parece más difícil,/ y repito con mayor desesperanza el estéril ¿para qué?

— Yo encuentro este poema muy romántico de base, lo cual sólo quiere decir que el romanticismo, como todos los ismos, no son modas, sino etiquetas que se ponen a un momento del pensamiento y de la actitud vital, que llega a las masas  quizá por consunción de una época y aparición de otra etapa de pensamiento, uno no se adscribe a un ismo por moda o como si fuera un partido político o  un club social; no se trata de una ideología ni de un status; o si lo hace, resulta  un paso en falso, estéril en el arte.

— Si os dais cuenta, hay mucha reflexión, no hay un “tú”. Sólo hay “yo” poco y al final. Pero, no hay género, aquí es mente a-genérica. Esto hace que el poema sea muy pero que muy singular.

–También de mucho pensar es el poema con el que viene Miguel Ángel Asturias, nacido después, por eso viene por orden: en 1899. Vais a meditar un rato, está escrito en 1954, él lo titula “Cantata”:

— Patria de las perfectas luces, tuya/la ingenua, agraria y melodiosa fiesta./Campos que cubren hoy brazos de cruces!/ Patria de los perfectos lagos, altos/espejos que tu mano acerca al cielo/para que vea Dios tantos estragos!/ Patria de los perfectos montes, cauda/de verdes curvas imantando auroras,/hoy por cárcel te dan tus horizontes!/ Patria de los perfectos días, horas/de pájaros, de flores, de silencio/que ahora, oh dolor!, son agonías!/ Patria de los perfectos cielos, dueña/ de tardes de oro y noches de luceros,/ alba y poniente que hoy visten tus duelos!/ Patria de los perfectos valles, tienden/ de volcán a volcán hamacas/que escuchan hoy llorar casas y calles!/ Patria de los perfectos frutos, pulpa/de paraíso en cáscara de luces,/ agridulces ahora por tus lutos!/ Patria del armadillo y la luciérnaga,/ del pavoazul y el pájaro esmeralda,/ por la que llora sin cesar el pueblo!/ Patria del monaguillo de los monos,/ del atel colilargo, los venados,/los tapires, el pájaro amarillo/ y los cenzotles reales, fuego en plumas,/ del colibrí ligero, fuego en voces,/ de la protesta de tus animales!/ Locos de verde que a tu oído gritan/ no ser del oro verde que ambicionan/ los que la libertad, Patria, te quitan!/ Guacamayas que son tu plusvalía/ por el plumaje de oro, cielo y sangre,/ proclamándote va su gritería/ Patria de las perfectas aves, libre/ vive el quetzal y encarcelado muere,/ la vida es libertad, Patria, lo sabes!/ Patria de los perfectos mares, tuyos/ de tu profundidad y ricas costas,/ más salóbregos por tus pesares!/ Patria de las perfectas mieses, antes/ que tuyas, júbilo del pueblo, gente/ con la que ahora en el pesar te creces!/ Patria de los perfectos goces, hechos de sonido, color, aroma,/ que ahora para quién no son atroces!/ Patria de las perfectas mieles, llanto/ salado hoy, llanto en copa de amargura,/ no la apartes de mí, no me consueles!/ Patria de las perfectas siembras, calzan/ con hambre de maíz sus pies desnudos,/ los que huyen hoy: tus machos y tus hembras!

— Cielos benditos, qué manera original de darnos una lección de historia.

— De triste historia, sí, sin fechas y sin nombres. Nos muestra cómo podía SER el país. Y cómo ESTÁ.

— Para terminar, sin que pongamos de nuestra parte, se me ha ocurrido traer unos versos finales de un largo poema de María Cruz Arroyo, que dicen:

— Esta vida sólo es un sueño? Cavilo, dudo, creo y vacilo, en loco empeño/ el misterio tenebroso tratando de elucidar./ En estériles combates mi cerebro se anonada, y aguardando sigo inquieta, a la fuerza resignada,/ que la muerte al fin me venga a dormir o despertar!

Yarek Palka  ha hablado como habría hablado Miguel Ángel Asturias. Como habría hablado Cruz Arroyo. Y nosotros hemos callado con el silencio suyo. GUATEMALA!

 

 

 

Be Sociable, Share!