HONDURAS

Posted: 9th diciembre 2019 by Aurora in Literatura
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HONDURAS

 

Honduras de fonduras, o fondos o bajíos,- dice Yarek– es una costa recortada, y posiblemente, el nombre le venga de ahí. Los primeros navegantes respiraban cuando se alejaban de sus costas. Viene descrito el territorio, como casi todos de esa zona, como un auténtico paraíso posible: altas montañas y abundosos y ubérrimos valles regados por numerosos ríos; tierra repleta de especies animales y vegetales. Podría parecer el paraíso terrenal.

— Perdona, me apetece decir una cursilada: Tierra de dioses generosos en montes y llanos, ríos y sembrados.

–Cursilería leve, ego te absolvo sin más. Pues son nueve millones de personas que viven independientes de la corona española desde 1821, a la que habían pasado a pertenecer en 1525, igual que Guatemala. Hemos encontrado interesante traer al que es considerado primer poeta del Modernismo, nacido allá en 1875, justamente en el declive del Romanticismo aunque, ya sabéis, siempre lo decimos: que los ismos no nacen de la nada, sino del ismo anterior, y por tanto conviven las formas y las cosmovisiones durante un tiempo. A este poeta, Juan Ramón Molina, lo interpretará nuestro amigo Redactor, que está muy callado últimamente. Y a la poeta que sigue, la interpretará Malena, que ya ha vuelto de su último viaje:

 

Péscame una sirena, pescador sin fortuna,/que yaces pensativo del mar junto a la orilla,/ propicio es el momento porque la vieja luna/como un mágico espejo entre las olas brilla./Han de venir hasta esta rivera una tras una/ mostrando a flor de agua su seno sin mancilla,/ y cantarán en coro, no lejos de la duna/su canto que a los pobres marinos maravilla./Penetra el mar entonces y escoge la más bella/con tu red envolviéndola, no escuches su querella/ que es como el canto aleve de la mujer. El sol/ la mirará mañana entre mis brazos loca/ morir bajo el martirio divino de mi boca/ moviendo entre mis piernas su cola tornasol.

–Bravo, por el rapsoda y por quien ha elegido el soneto! Yarek,  tú y tus sonetos.- dice Malena con un guiño de complicidad- Y del preciosismo modernista de este señor, vamos a un poema de esta señora hondureña que nace en 1902, Clementina Suárez, conocidísima y reconocidísima en su época. Y sentiréis el tono combativo, de contraste; precisamente titula el poema así: “Combate”:

Yo soy un poeta,/un ejército de poetas./ Y hoy quiero escribir un poema,/ un poema silbatos/ un poema fusiles./ Para pegarlos en las puertas,/ en las celdas de las prisiones,/ en los muros de las escuelas./ Hoy quiero construir y destruir,/ levantar en andamios la esperanza./ Despertar al niño,/ arcángel de las espadas,/ ser relámpago, trueno,/ con estatua de héroe/ para talar, arrasar/ las podridas raíces de mi pueblo.

— Tono épico, en Honduras. Lo menos pensado, una mujer, a principios del veinte!, me puede el asombro, que sólo es ignorancia, la verdad. Seguro que hizo lo posible por la igualdad de la mujer. Estas féminas combativas tenían una visión clara de la igualdad ideal  y de la desigualdad real.

— Sí. Y yo vuelvo a Juan Ramón Molina.- dice Palka Vais a notar la fina ironía del poema titulado “Nada es todo”:

Hermano mío en el arte y en la lira sagrada/ que de la vieja Estigia sentado en un recodo/me dices que las cosas de este mundo son nada/ pero que las del otro, las del celeste, todo./ No siembres esa lívida seta emponzoñada/ en mi jardín de sueños, con tan amable modo,/ sino una vid de vida de racimos cargada/que de alegría deje el corazón beodo.

–Pues sí, modernista es este poema, hedonista, preciosista, era la época; el Modernismo nace en aquellas latitudes.

— Y unos años después, vuelve la señora Clementina Suárez y nos dice:

Afuera ruge el viento. Tu cabeza está/en mis piernas./ La noche se entretiene en ronda de fantasmas./Aguas desbarrancadas cortan narcisos y nieblas/ para adornar la tumba de tanto pájaro muerto./ Tú peinas y despeinas mi cabello/mientras el mar arrastra sangre y lodo./ La sombra parece que esculpiera cadáveres./ Quién llora y se desespera en el aire?/ Amor. Tú estás dormido/-sin darte prisa por salir de la noche-/ mientras yo atajo lamentos/ de madres y de niños.

–Crepuscular, ominoso el ambiente? Erótico?

–Busquemos el árbol de las manzanas de oro, para meditar a su sombra.- dice un señor mayor, asiduo, con un poco de ironía muy oportuna.

Seguimos su consejo, copa en mano.

 

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