INSOLACIÓN QUE PERSISTE

Posted: 16th diciembre 2012 by Aurora in Crítica
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INSOLACION  QUE PERSISTE

 

 

Insolación, es una novela de 1889, que la pericia de Pardo Bazán (1851-1921) consigue hacer entretenida más que muy interesante, con una historia que se sustenta en un delgadísimo hilo argumental: una pequeña marquesa gallega, viuda de un matrimonio no muy florido precisamente, se deja embaucar por un señorito “meridional” sin mucho oficio porque para qué con esa labia que Dios le dio; y el beneficio ya lo sacará de la marquesita y del suegro, quien lo ayudará a salir diputado por Vigo, porque “…..Verás tú, para despabilar un asunto me pinto solo…cuando el asunto me importa, ¿sabes?”

Quizá una de las intenciones de Doña Emilia fuera resaltar el derecho que debe tener una mujer a enamorarse y casarse con quien quiera, derecho que ya reivindicaba Doña María de Zayas en el siglo XVII,  interpretando, y sus razones tendrían, que era el primer derecho que debía reclamar la mujer (quedan en medio las reivindicaciones políticas de mujeres en la Francia de la Revolución. Ver “ellos y ellas y ellos..”, categoría Crítica).

Quizá, otra de las ideas que tuviera en mente Doña Emilia, pudiera ser el dejar testimonio de la poca sustancia que anidaba en los salones madrileños, tomando a la capital como crisol del españolismo de la época. Don Gabriel hace una semblanza del gaditano Pacheco,  “…..ese andaluz es uno de los tipos que mejor patentizan la decadencia de la raza española… ¡Qué hombre, el tal Pachequito! Perezoso, ignorante, sensual, sin energía ni vigor, juguete de las pasiones, incapaz de trabajar y de servir a su patria, mujeriego, pendenciero, escéptico a fuerza de indolencia y egoísmo, inútil para fundar una familia ….”

Otra particularidad de la novela es que se lee tal cual el habla, o cierta habla sureña, castiza, nada ortodoxa, que está bien vista, o no está mal vista entre personas tenidas como cultas y/o bien educadas (teniendo en cuenta que es el habla de un tipo moral bastante relajado).

Todo esto viene a cuento de: se relajan las costumbres, se relaja el lenguaje. Qué ocurre primero es una buena pregunta. Dice el Sr. García de la Concha (El País-Cultura-20-12-12): “En el siglo XIX se había puesto de moda hablar mal y entonces la Institución Libre de Enseñanza se creyó en la obligación de hacer una campaña para hablar con corrección…..”

A lo largo de ese siglo todo llevaba años funcionando mal; recordemos el agónico sistema bipartidista (cielos, otra vez, no!), la marcha de Borbones; el vacío de una dinastía en el trono que a ver qué se les había perdido por estos pagos a los Saboia; y el vacío de una  república de urgencia. Luego vendría el desastre del noventa y ocho; y como todo sestaba yendo al carajo mismamente pues pa qué vamos hablar con correzión.

La Institución Libre de Enseñanza surge cuando es suspendida la libertad de Cátedra (Cánovas 1875), “si se atentaba contra los dogmas de la fe”, puesto que educación e instrucción debían tender a considerar a la nación como un proyecto dependiente de la voluntad divina, (no nos suena algo parecido,  del siglo siguiente? )

Algunos catedráticos fueron  separados de la Universidad Central de Madrid, puesto que defendían la libertad de Cátedra,  y fundaron la ILE, y se sucedieron generaciones de excelentes enseñantes, investigadores y conferenciantes en contacto con élites artísticas y con los movimientos europeos más avanzados. Aleatoriamente, nombres ligados por unas razones o por otras, de colaboración: Joaquín Costa,  Ramón y Cajal, Juan Ramón Jiménez, los Machado, Pardo Bazán, Azorín…… innumerables. Esto es historia.

En una Historia de la Pedagogía, materia de estudio en Escuelas Normales (Magisterio) de los años cuarenta, podemos leer:

“… Como se habrá supuesto, las dos tendencias a que nos referimos son la que puede llamarse, con toda justicia, antinacional, representada por la Institución Libre de Enseñanza, y la de
nuestro pensamiento tradicional, que continuaba su trayectoria, soterrada por la influencia francesa del siglo XVIII y el liberalismo del siglo XIX.

“La Institución proclamó “la libertad de cátedra”, en la cual, lo más corriente era que el profesor no sustentase teoría alguna, sino que las apuntase, más o menos tendenciosamente, todas. Nada era verdad y nada era mentira. No se sabía nada de nada. Es el camino más seguro para socavar en las mentes juveniles el respeto a las verdades fundamentales.

“Paralelamente se sostenía la tesis de que la religión es materia privada que no debe enseñarse en la escuela, por “respeto a la conciencia” del niño. Esto se desarrolla con hipócrita vestidura de consideración a todas las ideas. De hecho se va contra la religión católica y contra las bases tradicionales de España. Contra todo lo que hizo grande a la nación española y fue misión de España en el mundo. Así se realiza a la vez una doble labor antirreligiosa y antipatriótica.

“La Institución Libre se va apoderando de los puestos oficiales, se introduce en todos los organismos pedagógicos y lleva su actitud espiritual, que es absolutamente negativa de la religión y de la Patria, hasta la última parcela de la Pedagogía española. Traduce los libros extranjeros a montones, desdeña con una sonrisa las obras de los pedagogos nuestros y consigue una amalgama de pedantería y de incredulidad que produce los efectos más desastrosos………” “…..De este modo, la tendencia filosófica y pedagógica anticristiana y antiespañola va produciendo frutos monstruosos en el campo político y social. La agitación que conocemos durante los años de la República es un fruto típico de la Institución, como lo es la tremenda explosión roja con su secuela de desmanes y ruinas a donde ésta desembocó……….”

“…..La educación femenina fue preocupación constante de la Iglesia Católica. Restaurada por Jesucristo la dignidad de la mujer, era lógico prepararla para cumplir su elevada misión. La familia y la Iglesia compartieron en los primeros siglos esta delicada tarea de la mujer…….” “…. La educación de la mujer es el campo donde mejor se advierte la lucha de tendencias opuestas que caracteriza entre nosotros a la Pedagogía del siglo XX. Lo que se halla en juego en esa contienda es fundamentalmente la institución familiar, a la cual la educación cristiana quiere salvar a todo trance, como piedra básica de la sociedad, y a la que se dirigen los ataques más rudos mediante el laicismo, la escuela única y la coeducación.

“La tendencia anticristiana de la Pedagogía del siglo actual, ha atacado principalmente el recato femenino. El arma de tal ataque es, dentro de una educación laica, la coeducación. El laicismo es la doctrina y la coeducación la costumbre…….”……………….”

Podríamos pensar que, en algunos aspectos, hay gente que no evoluciona:

“… Quedéme y olvidéme,

el rostro recliné sobre el amado,

cesó todo y dejéme,

dejando mi cuidado

entre las azucenas olvidado.”   San Juan de la Cruz (1542-1591)

(Tal que así, no?)

¿De verdad tiene algo que ver- la mala- educación con la coeducación? Cada cual pondrá los interrogantes, la negrita y los subrayados. Y las voces muy personales. Y las fechas que faltan. Y los juegos de letras.V

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  1. Alexander dice:

    Justo, justo. Acabo de ver un retrato de San Juan de la Cruz. Es lo mismito que Wert, igual!
    Hagan la prueba!