LO QUE VA DE AYER A HOY

Posted: 27th abril 2014 by Aurora in Literatura
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LO QUE VA DE AYER A HOY

 

 

 

 

DESDE AYER……

 

Ojos claros, serenos, si de un dulce mirar sois alabados,

por qué si me miráis, miráis airados?

Si cuanto más piadosos, más bellos parecéis a quien os mira,

no me miréis con ira porque no parezcáis menos hermosos.

Ay, tormentos rabiosos!

Ojos claros, serenos. Ya que así me miráis, miradme al menos.

 

Gutierre de Cetina (1520-1557) Cortesano: poeta y guerrero (“la pluma y la espada”). Sus pastorales sonetizadas o ensonetadas no llegan a la perfección del Madrigal anterior que lo ha inmortalizado.

 

……  A HOY

Amigo de los estrambotes. Y quizá de lo estrambótico:

 

Aquí van mis catorce, voto a bríos, casi un lustro después de tu estrambote.

La resaca de aquellos desvaríos me asentó, como Sancho a Don Quijote.

A golpe de Carmelas, de Rocíos, de Charis, de Jimenas, qué capote

piadoso contra los escalofríos de un río que desemboca en chapapote.

 

Joaquín Sabina traslada los siglos de oro en su lengua; trastoca los rimados de palacio en rimados de callejuela; cambia el pie de guerra en pie de paz (y yo esté a su vera). Las palabras juegan con él y nos hacen guiños. A pesar de lo que dice, es generoso; y si su ombligo fuera sólo suyo, su conciencia se lo mordería. Desalambra las alambradas de cualquier Chile donde estén: “Póngale un poquito de sal y de pimienta a la amargura”. Y así.

 

A veces, SABINA no es que componga poesía, es que habla en poesía. Me recuerda mucho a Garcilaso. No digo que se parezcan, digo que me lo recuerda; ellos no se parecen, ellos son. Y estudian su trayectoria en sus renglones, y seguro que se sorprenden y no saben dónde colocar el espejo: frente a su cuerpo, frente a su mente o frente a sus versos.

No imploro tu perdón ni te perdono, ni te guardo rencor ni te respeto;

Si tardo en devolverte el abandono, repróchaselo al tono del soneto…..

Ni sembraré de minas tu camino ni comulgo con ruedas de molino,

Ni cambio mi mar brava por tu calma….

….

Te debo una canción escalofrío, contra el hastío del rocío

desangelado….

 

Un Caballero español, y sin embargo sumamente laborioso, Bonald,  dice:

 

La noche ha consumido sus botellas y nadie sabe ya la hora que es.

Han pasado los días como hojas de libros sin leer.

Tiene la vida algo de argumento que no se acaba nunca de entender.

La vida es como una copa de ese vino que no quita la sed…….

 

Y Sabina  responde, y parece que  con el mismo fluido:

 

La tarde consumió su luego fatuo sin carne, sin pecado, sin quizás.

Las noches se agavillan como aves a punto de emigrar

y el mundo es un hervor de caracolas ayunas de pimienta, risa y sal,

y el sol es una lágrima en un ojo que no sabe llorar….

 

Y aparece José Hierro  con su maleta de alegría de estraperlo que nunca se le hace vieja, tanteándose los bolsillos de su larga gabardina y diciendo a quien lo quiera escuchar:

Me da pena pensar que algún día querré ver de nuevo este espacio,

tornar a este instante. Me da pena soñarme rompiendo mis alas

contra los muros que se alzan e impiden que pueda volver a encontrarme….

Me da pena mirar estas cosas, querer estas cosas, guardar estas cosas.

Me da pena soñarme volviendo a buscarlas, volviendo a buscarme,

poblando otra tarde como ésta de ramas que guarde en mi alma,

aprendiendo en mí mismo que un sueño

no puede otra vez volver a soñarse.

 

Y con toda valentía, Sabina hace un guiño a la noche caduca  plegada de piernas, ya en su cama de nubes  sudadas:

Mañana será otro día.

Volveré a ser el fantoche

de calle melancolía.

 

Y entonces, aparece Serrat, por un pasillo de niebla. Sonríe, siempre a su bola. Trae una guitarra a l’esquena, a la espalda, que conoció mejores tiempos. Se encoge de hombros y empieza a cantar:

Ella em va estimar tant… Jo me l’estimo encara.

Plegats vam travessar una porta tancada. Ella, com us ho podré dir,

era tot el meu món llavors,  quan en la llar cremàvem

només paraules d’amor. Paraules d’amor senzilles i tendres;

no en sabíem mes, teníem quinze anys.

No havíem tingut massa temps per aprendre’n,

tot just despertàvem del son dels infants. En teniem prou amb tres frases fetes

que havíem après d’antics comediants. D’històries d’amor, somnis de poetes.

No en sabíem més, teníem quinze anys.

Ella, qui sap on és, ella qui sap on para. La vaig perdre, i mai més

he tornat a trovar-la. Però sovint en fer-se fosc, de lluny m’arriba una cançó:

velles notes, vells acords, velles paraulas d’amor…. senzilles i tendres…..

 

 

Y se van, calle abajo, con sus guitarras y sus pitillos. Se reflejan sus gabardinas viejas en el brillo de las calles mojadas. Sale de los antros música y tufo de alcohol.

Que no decaiga la noche

De pop y filosofía.

 

 

 

 

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  1. Lorenzo Glez. dice:

    Me gusta que aparezca José Hierro. En realidad, estas personas no se van nunca del todo.

  2. Marais Dz. dice:

    Los veo. Van por la Calle Mayor de cualquier ciudad

  3. Richard dice:

    Bonito guión para un corto sin nostalgia ni nada, tal cual. Ya lo tendrás registrado, como todo. Hoy te llamo y lo empezamos. Y bien por el bilingüismo