LOS ILUSTRADOS

Posted: 1st mayo 2013 by Aurora in Crítica
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LOS ILUSTRADOS  huían hacia la Razón.

Swift y Voltaire.       Literatura crítica del XVIII.

A)     Los viajes de Gulliver (1720)

((Gulliver está en el país de los houyhnhnms (caballos). Para estos seres, él es un yahoo que aparece por mar. Los yahoous son homínidos muy animalizados, y están de antiguo al servicio de los primeros)).

V

“En obediencia a los mandatos de Su Honor, le relaté la revolución sobrevenida bajo el príncipe de Orange, la larga guerra con Francia promovida por dicho príncipe y renovada por su sucesor, la actual reina, guerra en que tomaban parte las mayores potencias de la Cristiandad y que persistía aún. A petición suya, calculé que debían haber muerto en aquella lucha como un millón de yahoos, sido acaso cien ciudades tomadas y cinco veces más barcos quemados………….. Las alianzas de sangre y matrimoniales son frecuente causa de guerras entre príncipes, y cuanto más estrecho es el parentesco, mayor es la tendencia a disputar. Las naciones pobres son ávidas y las ricas orgullosas, y la avidez y el orgullo, son y serán siempre motivo de grandes mudanzas. Por todo ello, entre nosotros el oficio de soldado es más honroso que ninguno, ya que un soldado es un yahoo asalariado para matar a sangre fría a muchos semejantes suyos que nunca le ofendieron en nada……………..

“Todo lo dicho-declaró mi amo- sobre el tema de la guerra, descubre admirablemente cuáles son los efectos de la razón que los yahoos pretenden tener. No obstante, es una suerte que el oprobio sea mayor que  el peligro, ya que la naturaleza ha hecho a esa raza incapaz de causar mucho mal. Porque, estando vuestras bocas al mismo nivel de vuestras caras, apenas podéis morderos mutuamente, de no mediar consenso. Las uñas de vuestros pies delanteros y posteriores son tan cortas y débiles, que uno de nuestros yahoos podría destrozar a una docena de los vuestros. Y, por tanto, al relatar el número de los que han muerto en batalla no puedo dejar de pensar que dices la cosa que no es “ ( que mientes)

“No pude contenerme y moví la cabeza, sonriendo levemente de su ignorancia. Y, como yo no era extraño al arte de la guerra, le di una descripción de nuestros cañones, culebrinas, mosquetes, carabinas, pistolas, balas, pólvora, espadas bayonetas….minas…. Iba a entrar en más detalles, cuando mi amo me ordenó callar. Díjome que cualquiera que conociese la naturaleza de los yahoos no podía dudar qué animal tan vil era capaz de todas las acciones que yo había nombrado, si su fuerza e inteligencia igualaran a su malicia. Pero mi discurso había acrecentado su aborrecimiento por toda la especie, a la vez que le hacía sentir una inquietud de ánimo nunca experimentada antes. Pensaba que si sus oídos se acostumbraban a tan abominables palabras, acabarían, gradualmente, oyéndolas con menos horror. Y aunque odiaba a los yahoos de su país, no los censuraba más por sus odiosas cualidades que pudiese censurar a un ave de rapiña por su crueldad, o a una piedra aguda por cortar su propio casco. Pero, cuando un ser que se decía capaz de razonamiento era capaz de tales enormidades, mi amo temía que la corrupción de esa facultad fuese peor que la brutalidad misma. Por lo tanto, creía que en vez de razón, poseíamos sólo cierta cualidad apta para incrementar nuestros vicios, al modo que la reflexión de una corriente turbulenta devuelve la imagen de un cuerpo deforme, no sólo agrandada sino desfigurada.

VII

El lector se maravillará de que yo representara tan francamente a mi propia especie entre una raza de mortales ya inclinados a concebir la opinión más vil del género humano, dada la entera semejanza entre los yahoos y yo. Pero he de confesar lealmente que las muchas virtudes de aquellos excelentes cuadrúpedos, tan opuestas a la corrupción humana, habían abierto mis ojos y ensanchado de tal manera mi comprensión, que principié a  mirar los actos y virtudes de los hombres a una luz muy diferente, y a pensar de que el honor de mi propia especie no merecía la pena  ser defendido……….antes de llevar un año en aquel país, contraje tal respeto y veneración por sus habitantes, que resolví con firmeza no volver más al seno de los humanos, sino pasar el resto de mi vida entre aquellos venerables houyhnhnms, donde no encontraría ejemplo ni incitación alguna al vicio……….

Puesto que viví tres años en aquel país, sin duda esperará el lector que, como otros viajeros, le dé alguna cuenta de los modos y costumbres de los habitantes, lo cual fue, en efecto, el principal estudio a que me consagré. Aquellos nobles houyhnhnms están dotados por naturaleza con una general disposición hacia todas las virtudes, y no teniendo concepto alguno de lo que puede ser el mal en una criatura de razón, su máxima esencial es cultivarla y ser totalmente gobernados por ella. La razón no es entre ellos, como entre nosotros, un punto problemático sobre el que cada uno puede argüir la plausibilidad de dos aspectos de una cuestión, sino que les impresiona con una convicción inmediata, como ha de ser siempre allí donde la razón no aparece mezclada, obscurecida o matizada por la pasión y el interés. Recuerdo con cuánta dificultad hice comprender a mi dueño el significado de la palabra “opinión” o la posibilidad de discutir un punto, ya que él decía que la razón nos enseña a afirmar o negar sólo lo que es cierto, y en lo que se escapa a nuestro conocimiento, nada podemos hacer……

La amistad y la benevolencia son las dos principales virtudes entre los houyhnhnms, no estando confinados a particulares objetos, sino siendo universales a toda raza. Un extraño de los más remotos lugares es tratado lo mismo que el más cercano vecino, y dondequiera que va un houyhnhnm se halla siempre como en su casa. Profesan el decoro y la cortesía en grado máximo, pero a la vez ignoran totalmente la ceremonia. No tienen ternura alguna especial hacia sus crías, pero se preocupan de educarlas siguiendo
enteramente los dictados de la razón……..

La templanza, la diligencia, el ejercicio y la limpieza, son lecciones igualmente imbuidas a los jóvenes de ambos sexos. Mi amo juzgaba monstruoso en nosotros dar a las hembras una educación diferente a la del macho, salvo en cierto capítulos de orden doméstico; porque si, como bien observaba, la mitad de nuestros congéneres no servían para nada, salvo para traer hijos al mundo, confiar el cuidado de nuestros hijos a tan inútiles animales era, decía, el mayor ejemplo de brutalidad que cupiera ver…..…

((Swift era irlandés. El racionalista suizo-francés J.J. Rousseau, unos años más tarde, razonaba distinto respecto a este último apartado (Ver: “Segunda parte. Lucy, la primera que aparece….” Entradas en octubre (2012))

B)     Cándido (1.758)

XVII

Cuando se vieron más allá de las fronteras de los orejones, dijo Cacambo a Cándido:

-Paréceme, señor mío, que este hemisferio no vale más que el otro, y si usted me quisiera creer, sería prudentísima resolución tomar el camino más corto y volvernos a Europa.

-Volvernos?- dijo Cándido- Y dónde hemos de ir? Si me voy a mi tierra, los búlgaros y los abaros lo degüellan todo; si paso a Portugal, me queman; si volvemos hacia atrás, a cada instante nos está amenazando una caldera y un asador; y además de eso, ¿cómo he de tener yo valor para dejar esta parte del mundo en que la bellísima Cunegunda habita? Vámonos hacia Cayena, allí hay franceses que trafican y viajan por todas partes; ellos nos ayudarán y Dios tendrá misericordia de nosotros.

…………..Todo aquel espacio de tierra aparecía cultivada, tanto para la necesidad como para el deleite de sus habitantes; adonde quiera que dirigían la vista se veían hermosos caminos y corrían por ellos muchos carruajes de extraña forma y de una materia brillante, y en ellos hombres y mujeres de maravillosa hermosura. Tiraban los carros o coches unos carneros de color púrpura, y de tan extraordinaria ligereza que ni los caballos andaluces ni las yeguas de Tetuán o Mequines pudieran igualarlos.

Encamináronse al primer lugarcillo que se descubría, y vieron a la entrada de él unos chicos con vestidos de glasé de oro, pero muy desgarrados y hechos jirones, que jugaban a la rayuela. Detuviéronse un poco a mirarlos, y observaron que  tiraban con unas piezas redondas, poco mayores que el peso duro, unas amarillas, otras coloradas, otras verdes, otras azules, y todas muy resplandecientes. Dioles gana de examinar de cerca lo que aquello fuese, y advirtieron  que las que no eran de oro purísimo, eran esmeraldas, zafiros, topacios, rubíes y cualesquiera de ellas digna de adornar la mitra del emperador del Mogol. Cándido dijo a su criado:

-Sin duda que estos caballeritos son los hijos del rey, que se entretienen en jugar a la rayuela.

En esto, apareció por allí el maestro, y dijo a los niños que ya era tiempo de volver a la escuela, que ya se habían divertido bastante. Cándido, hablando otra vez a su criado, le dijo:

-Mira si yo tenía razón. Éste, a lo que parece, será el preceptor de los señores infantes.

Los andrajosillos dieron fin a su diversión y corriendo y saltando se fueron con el maestro. Cándido echó de ver que se habían dejado tirados por el suelo los tejillos con que habían jugado. Se apresuró a recogerlos, dio voces al maestro, que ya iba un poco distante, le hizo detener, y llegándose a él con mucha cortesía, le manifestó por señas y ademanes que sus altezas serenísimas se habían dejado olvidadas aquellas preciosidades y que le suplicaba tuviese la bondad de recibirlas.

El maestro lo miró de alto a bajo, se sonrió, tomó los tejos, volviolos a tirar a una zanja que había inmediata al camino, y se marchó. Amo y criado se ocuparon en recogerlos y se llenaron las faltriqueras de enormes topacios, carbunclos y amatistas.

-En qué mundo estamos?- decía Cándido a su criado- Qué tierra es ésta? Qué educación darán a estos príncipes, cuando los acostumbran desde su niñez a despreciar de esta manera los metales y pedrerías más exquisitos? Qué te parece, qué dices de esto?

Pero Cacambo no decía nada porque estaba poco más o menos tan aturdido y maravillado como su señor.

………..Acabada la comida, creyeron los dos viajeros que sería conveniente pagarla, y para ello echaron sobre la mesa dos piezas de oro de las más grandes que habían recogido. El figonero y su mujer, al ver aquello, empezaron a reír tan desapoderadamente que se apretaban los ijares para no reventar. Por último, el huésped, conteniéndose un poco, les dijo:

-Bien se conoce, señores, que son ustedes forasteros, y como son tan pocos los que pasan por esta tierra, nos habrán ustedes de perdonar la risa invencible que nos ha causado el ver que ustedes hayan creído pagar la comida con esas pastas, de las cuales nos servimos aquí para empedrar los caminos. Esto habrá sido, sin duda, porque ustedes no tienen moneda del país, pero aquí no se necesita para comer, porque el gobierno mantiene a su costa todos los bodegones, tabernas y hosterías establecidas para la comodidad del comercio…..

XVIII

…….Los españoles nunca han tenido más que una idea muy confusa de este país, y habrá cosa de cien años que un inglés llamado Raleigh, se aproximó un poco a nuestros límites, pero no logró pasar adelante, y rodeados por todas partes de peñascos y precipicios, hemos podido librarnos de la avarienta rapacidad de las naciones de Europa, que manifiestan un furor tan insaciable por adquirir los guijarros y el lodo de esta tierra que a trueque de llevárselo, no dudarían en acabar con todos nosotros……

-Conque, ustedes adoran a un solo Dios?- dijo Cacambo, siempre sirviendo de intérprete en las dificultades que le ocurrían a su señor……

-No le pedimos nada.- dijo el prudente y respetable viejo- El Señor nos da todo cuanto necesitamos y nosotros le agradecemos continuamente sus inestimables beneficios.

Cándido quiso saber qué especie de ministros y sacerdotes tenía aquella religión, y el buen anciano, sonriéndose al oír la pregunta, les dijo:

-Amigos, aquí todos somos ministros y sacerdotes. El rey y los padres de familia entonan solemnes cánticos……

-Cómo así? Será posible que ustedes no tengan frailes que enseñen, que disputen, que pidan dinero, que gobiernen, que enreden, que enderecen las conciencias, que hagan quemar a cuantos no sean de su misma opinión?

-Pues qué, piensan ustedes que somos locos aquí?- respondió el viejo- Todos seguimos una misma doctrina, no hay disputas, ni estafas ni hogueras, ni comprendo una palabra de todo lo que ustedes me quieren dar a entender con eso.

…..Quiso Cándido ver la casa en que se juntaba el tribunal de justicia, y le dijeron que en aquella ciudad no le había, porque no se pleiteaba jamás; preguntó si había cárceles y le dijeron que no, porque no había delincuentes……”

((El Dorado estaría, verdaderamente, allí donde el dinero no fuese necesario porque el gobierno subvendría a las necesidades básicas. En los El Dorados actuales, donde corre el dinero, los gobiernos venden terrenos (territorio patrio) y bienes públicos (con qué derecho) para encubrir su incapacidad, su rapiña y su mala gestión.))

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  1. Alexander dice:

    Gracias por incitar a la lectura. Tienes un arte especial para hacer que se alarguen los dientes. A buscar libros!

  2. aurora dice:

    Me apunto!

  3. Antón Echebarría dice:

    Buen estudio, ni sobra ni falta. El camino de ida al dieciocho está hecho. Ponemos carteles en los caminos de vuelta. A ver si nos animamos y salvamos lo poco que queda. Abro suscripción.