LOS PASTORES DE BELÉN NO DESCANSAN

Posted: 23rd diciembre 2014 by Aurora in Crítica
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EN LA ÉPOCA, no se limitaban los censores  a estampar el NIHIL OBSTAT a las obras de LOPE: le hacían versitos laudatorios, seguramente como un recurso  para pasar a la posteridad. Entre otros, Don Antonio de Piña, familiar del Santo Oficio, nada menos:

Lope, vos solo en el mundo/ y sólo en el cielo Apolo,

sois el Sol, y vos el sólo/ sin primero ni segundo.

……

Y agora se dirá bien/ (pues la envidia no lo niega)

que van de Lope de Vega/ Los pastores de Belén.

 

DEDICATORIA de Los Pastores de Belén (1612), novela en verso y en prosa, de Lope a su hijo Carlos Félix, niño de siete años que moriría pocos meses después:

«Estas prosas y versos al Niño Dios, se dirigen bien a vuestros tiernos años, porque si ÉL os concede lo que yo os deseo, será bien cuando halléis tiernas Arcadias de pastores humanos, y sepáis que estos divinos escribieron mis desengaños y aquéllos mis ignorancias. Leed estas niñeces, comenzad con este Christus, que él os enseñará mejor cómo habéis de pasar las vuestras.

ÉL os guarde.

Vuestro padre»

 

VIENEN por el verde valle Dositea y Dolifila, dos pastoras del aldea de Palmira, iguales en los años, en las gracias y en las voces, que cantan así:

Afligido está José/ de ver su esposa preñada,

porque de tan gran misterio/ no puede entender la causa.

Sabe que la Virgen bella/ es pura, divina, santa,

pero no sabe que es Dios/ el fruto de sus entrañas.

Él llora, y la Virgen llora/ pero no le dice nada

aunque sus ojos divinos/ lo que duda le declaran.

Que como tiene en el pecho/ el sol la Niña Sagrada,

como por cristales puros/ los rayos divinos pasan.

Mira José su hermosura/ y vergüenza sacrosanta

y, admirado y pensativo/ se determina a dejalla.

Mas, advirtiéndole en sueños/ el Ángel que es obra sacra

del Espíritu Divino/ despierta, y vuelve a buscalla.

Con lágrimas de alegría/ el Divino Patriarca

abraza a la Virgen bella/ y ella llorando le abraza.

Cúbrenlos dos Serafines/ como aquellos dos del Arca:

los del Nuevo Testamento/ la vara, el maná y las tablas.

Adora José al Niño/ porque a Dios en carne humana

antes que salga a la tierra/ vee con los ojos del alma..

 

Vemos, entonces, a unas pastoras que vienen cantando y contando una historia de pareja. Aparece un pastor:

-Dinos, por tu vida, dichoso pastor, tu nombre y la causa por que has venido a estos campos de Belén, y ahora a nuestras cabañas con Palmira.- dijo Elifila

– Sobrino soy,- dijo el pastor- de su padre. Mi nombre es Aminabad.

Elifila pide al pastor que les cuente cómo ha ido la visita de la Virgen a su prima…..

– Eso haré yo de muy buena gana.- dijo el pastor- Aunque os prometo que las lenguas de los Ángeles quedarán cortas…..

O sea, que el quehacer de los pastores, no se limita aquí a llevar corderitos al Recién Nacido, un trabajo eventual, sino que son utilizados por Lope como elementos narradores de historias del Nuevo Testamento; son coprotagonistas de una vastísima historia, o de una Historia de historias, que comienza mucho antes del Nacimiento en el Portal de Belén. Incluye historias amorosas entre Palmira y Aminabad. Porque, en definitiva, Lope utiliza en esta obra romances, elegías, églogas. La Historia se hace interminable, es una suma de  Biblia, Historia Sagrada, Geografía e Historia, tratado de gemología. Es decir, intenta hacer un compendio de los saberes de la época orientado a la instrucción del pequeño Carlos Félix. No es un río caudaloso; es un mar océano. Es Lope, que ha hecho una novela-enciclopedia, en todas formas narrativas y poéticas imaginables.

Puede interesar en estas fechas, el problema de la familia directamente involucrada en los planes divinos: las relaciones entre Josepe y María, y entre la Madre y el Hijo.

Ya hemos oído a los pastores que el problema de la pareja queda solucionado por la fe ciega de Josepe: abraza a la virgen bella, ella llorando lo abraza. Ha intervenido un Ángel: aconseja al esposo que vuelva a buscarla. Pleito solucionado: El ángel habla, la Virgen habla:

Bien podéis persuadiros/ divino esposo

que este  Santo preñado/ de Dios es todo.

Mirad la hermosura/ del santo rostro

que respeta el cielo/ lleno de gozo.

Hijo de David/ no estéis temeroso,

que este santo preñado/ de Dios es todo.

Desta bella palma/ el fruto amoroso

ha de ser del mundo/ remedio sólo.

Desta Niña os dicen/ los de sus ojos,

que este Santo preñado/ de Dios es todo.

 

El carácter cuidadoso y tierno del genio se condensa en este romance en el que hay amor de madre y filosofía de vida:

La niña a quien dijo el Ángel/ que estaba de gracia llena,

cuando de ser de Dios madre/ le trujo tan altas nuevas,

ya le mira en un pesebre/ llorando lágrimas tiernas,

que obligándose a ser hombre/ también se obliga a sus penas.

Qué tenéis, dulce Jesús?/- le dice la niña bella-,

tan presto sentís, mis ojos/ el dolor de mi pobreza?

Yo no tengo otros palacios/ en que recibiros pueda,

sino mis brazos y pechos/ que os regalan y sustentan.

No puedo más, amor mío/ porque si yo más pudiera,

vos sabéis que los cielos/ envidiaran mi riqueza»

El niño recién nacido/ no mueve la pura lengua,

aunque es la sabiduría/ de su Eterno Padre inmensa.

Mas, revelándole el alma/ de la Virgen la respuesta,

cubrió de sueño en sus brazos/ blandamente sus estrellas.

Ella entonces, desatando/ la voz regalada y tierna,

así tuvo a su armonía/ la de los cielos suspensa:

«Pues andáis en las palmas/ ángeles santos,

que se duerme mi niño/ tened los ramos.

Palmas de Belén/ que mueven airados/ los furiosos vientos/ que suenan tanto:

no le hagáis ruido,/ corred más paso,/ que se duerme mi niño,/ tened los ramos.

El niño divino,/que está cansado/ de llorar en la tierra/ por su descanso,

sosegar quiere un poco/ del tierno llanto. Que se duerme mi niño/ tened los ramos.

Rigurosos yelos/ le están cercando;/ ya veis que no tengo/ con qué guardarlo.

Ángeles divinos/ que vais volando,/

que se duerme mi niño

tened los ramos»

 

No resulta difícil ver a Lope convertido en la Virgen María que la Santa Corte de Roma se inventa en el siglo XIII, pero tierna madre para su tierno hijo, al fin y al cabo.

No es difícil sentir, a través de Lope, al niño recién nacido dormir en nuestros brazos. Respira tranquilo. Si cubre de sueño, en nuestros brazos, blandamente sus ojos como estrellas.  Velázquez y Murillo.

Si sentimos así, tendremos algo de lo que tenía el Lope poeta y artista. Genio.

 

En Belén tocan al Alba/ casi al primer arrebol,

porque della sale el sol/ que de las noches nos salva.

Si las aves hacen salva/ al Alba del Sol que ven,

campanitas de Belén, tocad al Alba.

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  1. Mikel dice:

    El texto no me ha conmovido el alma sino el espíritu. Piensa en esto

  2. Richard dice:

    Opino que Lope podía ser un ser humano libre, aunque religioso, pero que la religión precisamente le daba más libertad. Y por eso podía comprender, ahora diríamos ser empático y por eso asume el sentir universal. Y como dices sentir al margen de edad y genero y condición. Está en él la condición humana sin fronteras.

  3. Ane dice:

    Tres años tres dulces navidades. Llevas buena serie