MACHADO SOLO

Posted: 13th diciembre 2015 by Aurora in Literatura
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MACHADO SOLO

 

“Tengo a mis amigos en mi soledad.

Cuando estoy con ellos, qué lejos están!”

 

DE LEONOR nos quedan algunas posibles preguntas intuidas. Algunos deslumbramientos posibles. Un crecimiento cortado de raíz en silencio.

DE PILAR nos quedan sus versos y sus avatares personales, familiares y profesionales.

DE ANTONIO nos quedan tantísimos universos que nos afectan a todos en mayor o menor medida. Su relación con las personas y con la Naturaleza es un tipo de relación que cualquier humano puede comprender y compartir, en todo o en parte. Es el poder evocador del ser poético, más que de la poesía. Se podría decir que la poesía está al alcance casi de cualquiera. “Machado escribía en verso y vivía en poesía”, está muy bien dicho por Gerardo Diego.

ES SIGNIFICATIVO que, siendo como era un ser angustiado y melancólico, fuera capaz de disfrutar tanto de la relación con su propia existencia. Una época, la que vivió, tan sumamente productiva en personalidades del mundo cultural, no le vino grande, precisamente. Por su interés afectuoso y por su pluma generosa pasaron y recibieron honores y homenajes gigantes de la historia, pero ninguno más grande que él.

“DE BIEN NACIDO es ser agradecido”. En mil novecientos quince muere el maestro ejemplar de la ILE, Francisco Giner de los Ríos: Como se fue el maestro/ la luz de esta mañana/ me dijo: Van tres días/ que mi hermano Francisco no trabaja/ Murió?… Sólo sabemos/ que se nos fue por una senda clara/ diciéndonos:/ Hacedme/ un duelo de labores y esperanzas/ Sed buenos y no más, sed lo que he sido/ entre vosotros: alma….

((Tanto vale el maestro como el discípulo que puede escribir así sobre él.

Más adelante, Antonio también se irá por una senda clara)).

DE MIL novecientos dieciséis es el recuerdo de su padre “Demófilo”, laborioso abogado y folklorista andaluz: Ya casi tengo un retrato/ de mi buen padre, en el tiempo/ pero el tiempo se lo va llevando…. Mi padre escribe, medita, sueña, sufre, habla alto… estás ahí, el tiempo no te ha borrado…

Por la sierra blanca/ la nieve menuda/ y el viento de cara/ Por entre los pinos/ con la blanca nieve/ se borra el camino.

Soria de montes azules/ y de yermos violeta/ cuántas veces te he soñado/ en esta florida vega/ por donde se va/ entre naranjos de oro/ Guadalquivir a la mar.

DE MIS POETAS: “El primero es Gonzalo de Berceo llamado./ Gonzalo de Berceo, poeta y peregrino/ que yendo de romería acaeció en un prado/ y a quien los sabios pintan copiando un pergamino…

“ENTRE LOS POETAS míos/ tiene Manrique un altar. Dulce goce de vivir/ mala ciencia del pasar/ ciego huir a la mar/ Mas, y el horror de volver?/ Gran pesar!

El limonero lánguido suspende/ una pálida rama polvorienta/ sobre el encanto de la fuente limpia/ y allá en el fondo sueñan/ los frutos de oro.

Pasaron del blanco invierno/ de nevascas y ventiscas los crudos soplos del infierno./ Es una tibia mañana. El sol calienta un poquito/ la pobre tierra soriana.

PARA EL CULTO Azorín, exquisito francófono, hace un hermoso soneto: La roja tierra del trigal de fuego/ y del hablar florido la fragancia/ y el lindo cáliz de azafrán manchego/ amó, sin mengua de la lis de Francia..

Y le dedica un extenso poema por su libro Castilla: … La mecha de un mohoso candil arde y chispea/ El enlutado tiene clavados los ojos en el fuego/ los ojos largo rato; se los enjuga luego/ con un pañuelo blanco /Por qué le hará llorar/ el son de la marmita/  el ascua del hogar? …

HA PINTADO a un caballero castellano, un hidalgo quizá, que espera en la carretera que va de Soria a Burgos, Venta de Cidones. No importa lo que espera,  es Castilla, “duerme, espera o sueña”?

EN UN ELOGIO AL joven meditador José Ortega y Gasset, vemos que Machado se burla finamente del modernismo, del que quiso apartarse muy tempranamente: A ti, laurel y hiedra/ corónante dilecto/ de Sofía arquitecto/ cincel, martillo y piedra/ y masones te sirvan; las montañas/ de Guadarrama frío/ te rinden el azul de sus entrañas…”

SORPRENDE la expresión pedante en un poeta que sabía ser sencillo y claro. Y quizá en compensación, dedica sus Proverbios y Cantares al mismo Ortega y Gasset, como píldoras de sencilla filosofía: Busca tu complementario/ que marcha siempre contigo/ y suele ser tu contrario… En mi soledad/ he visto cosas muy claras/ que no suelen ser verdad… No es el yo fundamental/ eso que busca el poeta/ sino el tú esencial… Poned atención:/ un corazón solitario/ no es un corazón.

Está la primavera/ vistiendo ya las ramas de los chopos/ del río y los caminos? En la estepa/ del alto Duero, primavera tarda/ pero es tan bella y dulce cuando llega!/ Hay zarzas florecidas/ entre las grises peñas/ y blancas margaritas/ entre la fina hierba?/ Hay ciruelos en flor? Quedan violetas?

SE ADAPTA, a veces con sus versos pero antes con su ánimo, seguramente, al del homenajeado. Por eso es tan múltiple. Para Juan Ramón Jiménez, por su libro Arias tristes, brinda esa languidez en el estribillo: “Sólo la fuente se oía”. Es decir: ha habido una cierta alegría musical en Jiménez, pero sólo queda el rumor del agua: lo natural.

DE MIL novecientos uno es un poema juguetón, de alegre superficialidad aparente, muy adaptado al libro Ninfeas, del mismo Jiménez: Un libro de amores/ de flores/ fragantes y bellas/ de historias de lirios que amasen estrellas/ un libro de rosas tempranas/ y espumas… Un libro de olvido divino/ que dice fragancias del alma.

Y AÚN otro poema a Jiménez, a los jardines del poeta, a una cierta calidad liviana de determinado poeta: El poeta es jardinero. En sus jardines/ corre sutil la brisa/ con livianos acordes de violines/ llanto de ruiseñores…

Y COMO EN EL anterior, después de arpegios y bellezas florales: “ y en todo el aire sólo el agua suena”.

QUÉ CRÍTICA solapada y dulce, respetuosa, al maestro que liba en la poesía.

 

Son de abril las aguas mil/Sopla el viento achubascado/ y entre nublado y nublado/ hay trozos de cielo añil/ Agua y sol. El iris brilla/ En una nube lejana zigzaguea/ una centella amarilla.

((Cuántas veces habremos visto algo similar mientras cascábamos tranquilamente una nuez. O algo así: viendo sin mirar ni pensar)).

DOCE AÑOS han transcurrido desde el primer poema a Rubén Darío hasta el segundo, a su muerte (1904-1916). En el primero canta al maestro del modernismo el incipiente modernista Machado: Este noble poeta, que ha escuchado/ los ecos de la tarde y los violines/ del otoño en Verlaine, y que ha cortado/ las rosas de Ronsard en los jardines de Francia…. Si era en tu verso la armonía del mundo/ dónde fuiste, Darío, la armonía a buscar?… Te ha llevado de su mano Dionysos al infierno/ y con las nuevas rosas triunfante volverás?

Desde mi ventana/ campo de Baeza/ a la luna clara!/ Montes de Cazorla/ Aznaitín y Mágina/ De luna y de piedra/ también los cachorros de Sierra Morena/ Campo, campo, campo/ Entre los olivos/ los cortijos blancos… Y la encina negra/ a medio camino/ de Úbeda a Baeza.

EN BAEZA, en mil novecientos trece, puede llenar folios con sus “Meditaciones rurales”, porque la poesía es esencia y forma de su pensamiento: En mi estancia iluminada/ por esta luz invernal/ la tarde gris tamizada/ por la lluvia y el cristal.- sueño y medito.

((Meditar y soñar: eso es el ensueño, lo propio de Machado.)) Revuelve en su mesa y encuentra un libro de Unamuno: Oh, el dilecto/ predilecto/ de esta España que se agita/ porque nace o resucita!/ Siempre te ha sido, oh Rector/ de Salamanca! leal/ este humilde profesor/ de un Instituto rural/ Esa filosofía/ que llamas diletantesca/ voltaria y funambulesca/ gran don Miguel, es la mía…

SE ADAPTA al momento, al tono, a la hondura mayor o menor del homenajeado: Antonio Machado de las mil voces, todas suyas. Por su Vida de don Quijote y Sancho de mil novecientos cinco le dedica: Este donquijotesco/ don Miguel de Unamuno, fuerte vasco/ lleva el arnés grotesco/ y el irrisorio casco/ del buen manchego. Don Miguel camina/ jinete de quimérica montura/ metiendo espuela de oro a su locura/ sin miedo de la lenguas que malsina… Quiere enseñar el ceño de la duda/ antes de que cabalgue, al caballero…

Y TODAVÍA: “Al gigante ibérico Miguel de Unamuno, por quien la España actual alcanza proceridad en el mundo”: Cuando murió su amada/ pensó en hacerse viejo/ en la mansión cerrada/ solo, con su memoria en el espejo…

En medio del campo/ tiene la ventana abierta/ la ermita sin ermitaño/ Un tejadillo verdoso/ Cuatro muros blancos…

En la parda encina/ y el yermo de piedra/ Cuando el sol tramonta/ el río despierta:/ oh montes lejanos/ de malva y violeta!/ En el aire en sombra/ sólo el río suena/ Luna amoratada/ de una tarde vieja/ en un campo frío/ más luna que tierra.

VALE LA PENA REPRODUCIR íntegro este precioso soneto escrito para Valle-Inclán: Yo era en mis sueños, don Ramón, viajero/ del áspero camino y tú, Caronte/ de ojos de llama, el fúnebre barquero/ de las revueltas aguas de Aqueronte./ Plúrima barba al pecho te caía/ Yo quise ver tu manquedad en vano/ Sobre la negra barca aparecía/ tu verde senectud de dios pagano/ Habla, dijiste, y yo: cantar quisiera/ loor de tu don Juan y tu paisaje/ en la hora de la verdad sincera/ Porque faltó mi voz en tu homenaje/ permite que en la pálida ribera/ te pague en áureo verso mi barcaje.

DE SONETOS siempre laudatorios y siempre comedidos, se podría hablar también referidos a Pío Baroja: “De la rosa romántica en la nieve/ él ha visto caer la última hoja…

a Ramón Pérez de Ayala: “Gran poeta, el pacífico sendero/ cantó que lleva a la asturiana aldea/ el mar polisonoro y sol de Homero…

a Eugenio D’ors: … Hoy, Xenius, hasta ti, viejo milano/ las anchas alas en el aire ha abierto…

Y de poemas aestróficos:

a Xavier Valcarce, a quien abre su corazón, “dulce amigo, si tuviera la voz que tuve antaño… No sé, Valcarce, mas cantar no puedo…¿ será porque se ha ido/ quien asentó mis pasos en la tierra…?

a Julio Castro; al escultor Emiliano Barral le hace una confesión patética: … dos ojos de un ver lejano/ que yo quisiera tener/ como están en tu escultura:/ cavados en piedra dura/ en piedra, para no ver ( ya en l922).

a Francisco Romero porque se ha casado, a Francisco de Icaza, mexicano “ de la España vieja y de la Nueva España…

AMIGOS en mi soledad; seres reales y tal vez por eso siempre distantes. Por eso también, quizá, los heterónimos, o apócrifos o complementarios. Juan de Mairena es discípulo de Abel Martín, dos ramas del mismo árbol del que nace Machado. Y Jorge Menéndez, Víctor Acucroni, José María Torres, Manuel Cifuentes Fandanguillo…

Cuántos heterónimos pudieron salir de la intención y de la pluma de Antonio Machado? Muchos están censados, pero, todos?

CON TODOS ELLOS, los reales en su sistema afectivo, y los creados en su imaginación, pudo escribir, camino del exilio, en Rocafort, mayo de 1937: Ya va subiendo la luna/ sobre el naranjal/ Luce Venus como una/ pajarita de cristal…. Cómo parece dormida/ la guerra de mar a mar/ mientras Valencia florida/ se bebe el Guadalaviar… Valencia de finas torres… Valencia de fecundas primaveras….

ESTABA solo, pero seguía bebiendo la vida en la Naturaleza, en lo creado. Y ya en Barcelona, junio de 1938, aún le quedan flores que ofrecer, esta vez a Federico de Onís: Para ti la roja flor/ que antaño fue blanca lis, con el aroma mejor/ del huerto de fray Luis.

MÁS CARRETERA hacia el norte, hacia la frontera: río de huidos y desheredados; frío, nieve. “No duermo para no soñar”. Inmensa tristeza: Señor, me cansa la vida/ tengo la garganta ronca/ de gritar sobre los mares/ La voz de la mar me asorda/ Señor, me cansa la vida/ y el universo me ahoga/ Señor, me dejaste solo/ solo, con el mar a solas.

Un hotelito en Collioure. Una congoja como un viento frío que no le permite vivir más, que viene para llevárselo.

Sé que habrás de llorarme cuando muera

para olvidarme y, luego,

poderme recordar, limpios los ojos

que miran en el tiempo.

Más allá de tus lágrimas y de

tu olvido, en tu recuerdo,

me siento ir por una senda clara,

por un “Adiós, Guiomar” enjuto y serio.

 

((Cae la tarde. La tarde va cayendo. La tarde cayendo está))

 

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  1. Renée dice:

    Tríptico meritorio, revelador y respetuoso alejado del cotilleo de minucias, muy bien llevado el proceso desde el principio. Se agradece

  2. Anne dice:

    «Enjuto y serio».
    Qué fuerte, qué serio. Lo entiende y lo asimila. Adiós, Guiomar, seguramente siempre estuvimos en distintos caminos

  3. Luisa Glaz dice:

    Excepcionalmente bueno pero no una excepción buena en el Salón. Gracias y enhorabuena. Machado estaría contento. Quizá esté.

  4. Yoanis Pilsen dice:

    Tanta sensibilidad poética de Machado, tanto sentir por todo el mundo y parece un carácter muy fuerte, un hombre muy valiente en una existencia de poca fortuna

  5. Richard dice:

    «Machado de las mil voces» es todo un hallazgo. Da mucho gusto entrar en el Salón, siempre se sale mejor de lo que se ha entrado

  6. Luigi dice:

    Muy revelador el final del poemita. Machado comprendió y admitió el final. Un trabajo soberbio. Gracias