NI LOPE NI GÓNGORA FUERON ÚNICOS

Posted: 13th noviembre 2017 by Aurora in Crítica
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NI LOPE NI GÓNGORA FUERON ÚNIC OS

 

 

 

RECORDAMOS que Malena Rajzner, y su hija Marta, son las recitadoras oficiales en El Salón. Porque se han preparado y porque son buenas rapsodas. Siempre me apetece recordar y resaltar que el fuerte acento rosarino de Malena cuando habla español,  desaparece cuando recita en castellano. Solemos estar muy atentos para ver si descubrimos el truco, y ella se ríe de nosotros por esta curiosidad. Es una curiosidad científica, no es pueril y ella lo sabe, pero se ríe igual.

—Traemos, MARTA y yo, a dos poetas populares, de los que buscan más dar salida a los sentimientos que contar las sílabas o buscar la rima asonante, o la rima consonante. Dos poetas que se desbordan en poemas-libro, poemas-carta, o poemas-plegaria que apelan más a la tierra y a las personas que a los cielos y a los dioses. Marta va a recitar primero, y nos turnaremos.

ARMANDO BUSCARINI es el pseudónimo de Antonio Armando García Barrios, que vivió entre los años 1904 y 1940. Fue poeta y luchador, asiduo del CAFÉ POMBO cuando eso significaba algo. Como siempre, evitamos la biografía por respeto, no por descuido o desprecio; sólo damos apuntes imprescindibles. Y pretendemos, como siempre, que a través de las obras que damos aquí, os intereséis por la persona, y vosotros mismos busquéis los datos biográficos que os interesen y hagáis con ellos y con la obra un criterio de respeto. Es decir, digo: no damos clases sino que orientamos hacia el conocimiento activo, que para eso hemos pasado media vida estudiando.

–Tú habrás pasado media vida,- dice Rajzner a su hija- Yo, bastante más.

–Concedido. Como Buscarini, que escribe:

Aunque sufra del mundo los desdenes/ de mi vida de artista en la carrera;/ aunque pasen altivos a mi paso/los hombres de alma ruin que nunca sueñan,/ aunque salgan aullando a mi camino/ los famélicos lobos que me acechan/ con la envidia voraz; aunque en mi lucha/ hambre y frío sin límites padezca;/ aunque el mundo me insulte y me desprecie/ y por loco quizá también me tengan;/ aunque rujan tras mí ensordecedoras/ tempestades de envidia; aunque me vea/ harapiento y descalzo por las calles/ inspirando piedad e indiferencia/ y en fin, aunque implacables me atormenten/ las más grandes torturas, aunque vea/ que a mi paso se apartan las mujeres/ por ver con repugnancia mi pobreza/ (pero quizá ignorando de mi alma/el tesoro de ensueño que alberga)/ nada me importará, porque yo siempre/ caminando sereno por la tierra/ con el alma latiendo por la gloria/ y flotante a los vientos mi melena,/ iré diciendo al mundo con voz fuerte,/ ¡con voz en la que vibra mi alma entera!/ -Es verdad que yo sufro; pero oídme;/ qué me importa sufrir, si soy poeta?

–Recuerdo haber leído en algún sitio, que este hombre-poeta iba por Madrid vendiendo sus libros, en venta ambulante, quiero decir, y voceaba algo así como: ¡Hay que ayudar al poeta!

—Esto es muy lírico, no?- quiere saber Chen Yu.

—Lo ves posible en China?- pregunta una Estudiante de Económicas.

—En China podría ocurrir, pero no creo que ocurra nunca.

—Curiosamente, este segundo poeta que traemos también tiene pseudónimo,- advierte Malena– Se trata de:

MARCOS ANA, cuyo nombre de nacimiento es Fernando Macarro Castillo, que vivió entre 1920 y 2016. Obrero de izquierdas y finalmente comunista, joven y luchador en la guerra. Acusado no probado. Encarcelado durante veintitrés años. Sufridor y poeta, que nos pide:

Decidme cómo es un árbol/ contadme el canto de un río/ cuando se cubre de pájaros;/ habladme del mar,/ habladme del olor ancho del campo,/ de las estrellas, del aire/ recítame un horizonte/ sin cerraduras y sin llave/ como la choza de un pobre./ Decidme cómo es el beso de una mujer/ dadme el nombre del amor,/ no lo recuerdo./ ¿Aún las noches se perfuman de enamorados/ con tinieblas de pasión bajo la luna/ o sólo queda esta fosa?/ La luz de una cerradura y la canción de una rosa/ 22 años, ya olvido la dimensión de las cosas/ su olor, su aroma,/ escribo a tientas del mar,/del campo, del bosque; digo bosque / y he perdido la geometría del árbol./ Hablo por hablar de asuntos que los años olvidaron. (No puedo seguir, escucho los pasos del funcionario)

—Tiene hallazgos muy válidos; claro que la choza de un pobre no necesita llave. Ni puerta, si vas a ver.

—Contra el frío, lo único.

—Eso sí. Pero, para el frío interior, ya me dirás.

 

—Yo vuelvo con BUSCARINI, me ha tocado.- dice Marta.

Yo soy un triste joven de ardiente sed carnal,/ porque, como a Verlaine, me devora ese mal/ y busco en los burdeles, sediento de lujuria,/ las mujeres que calmen mi afrodisíaca furia;/ las mujeres, propias mártires de sus vidas/ que tienen cadavéricos semblantes suicidas./ Y encuentro en las caricias de esas pobres rameras/ como un florecimiento de muertas primaveras./ Yo soy un triste poeta taciturno/ a quien embruja el rayo siniestro de Saturno,/ y en mis últimas horas de dolor y de anemia/ voy trazando mis versos, que son rezo y blasfemia./ Mis poemas son tristes porque triste es mi vida/ los poemas sin nombre de mi alma dolorida/ por todos los dolores de mi negra orfandad/ en esta vida inquieta de amarga soledad.

—No me quito de la cabeza lo que has dicho: que hacía venta ambulante, con el orgullo que demuestra sentir en el primer poema, orgullo porque es poeta. Lo veo con un entusiasmo indomable.

—Precisamente, también podíamos poner a esta charleta el título de LOS INDOMABLES. Escuchen ahora a MARCOS ANA:

MI CORAZON ES PATIO

La tierra no es redonda/es un patio cuadrado/ donde los hombres giran/ bajo un cielo de estaño/ Soñé que el mundo era/ un redondo espectáculo/ envuelto por el cielo/ con ciudades y campos/ en paz, con trigo y besos/ con ríos, montes y anchos mares donde navegan/ corazones y barcos./ Pero el mundo es un patio/ (un patio donde giran/ los hombres sin espacio)/ A veces, cuando subo/ a una ventana/ palpo con mis ojos la vida de luz/ que voy soñando,/ y entonces digo: “El mundo/ es algo más que el patio/ y estas losas terribles/ donde me voy gastando”./ Y oigo colinas libres/ voces entre los álamos/ la charla azul del río/ que ciñe mi cadalso/ “Es la vida”, me dicen/ los aromas, el canto/ rojo de los jilgueros,/ la música en el vaso blanco y azul del día/ la risa de un muchacho/ Pero soñar es despierto ver/una reja en el costado de un sueño/ que da al campo./ Amanezco y ya todo/- fuera del sueño- es patio:/ un patio donde giran/ los hombres sin espacio./ Hace ya tantos siglos/ que nací emparedado/ que me olvidé del mundo,/ de cómo canta el árbol,/ de la pasión que enciende/ el amor en los labios,/ de si hay puertas sin llaves/ y otras manos sin clavos!/ Yo ya creo que todo/ fuera del sueño/ es patio./ Un patio bajo un cielo/ de fosa, desgarrado,/ que acuchillan y acotan/ muros y pararrayos. Ya ni el sueño me lleva/ hacia mis libres años./ Ya todo, todo, todo- hasta el sueño-/ es patio. Un patio donde gira/ mi corazón, clavado,/ mi corazón, desnudo, mi corazón clamando;/ mi corazón, que tiene/ la forma gris de un patio. /(Un patio donde giran/ los hombres sin descanso).

—Me vais a perdonar.- dice la P.C., y se levanta y nos mira uno por uno, y parece que está conmovida; ella, aparentemente siempre tan dueña- Yo aquí he sentido ecos. Cómo lo puedo explicar. Pero, no voy a intentar explicarlo, de momento. Sí que voy a recordar algo que aprendí cuando hacía el bachiller, que por algo me viene a la memoria y lo vais a entender sin más, creo yo:

ROMANCE DEL PRISIONERO

Que por mayo era, por mayo/ cuando hace la calor,/ cuando los trigos encañan/ y están los campos en flor;/ cuando canta la calandria/ y responde el ruiseñor,/ cuando los enamorados/ van a cantar al amor,/ sino yo, pobre, cuitado,/ que vivo en esta prisión,/ que no sé cuándo es día/ ni cuándo las noches son,/ sino por una avecilla/ que me cantaba al albor./ Matómela un ballestero./¡Dele Dios mal galardón!

—Es un romance anónimo.- dice el Actor de Televisión.

—A eso voy, si es que me aclaro, que creo que sí. Que es un romance anónimo, popular, pero que podría estar firmado por Lope o por Góngora, que también son poetas cultos cuando quieren. No te quiero decir que pudieran firmar, sin más, estos poemas de Buscarini y de Marcos Ana, son existencias y tiempos muy diferentes. Lo que quiero decir, creo yo, es que la poesía tiene su esencia al margen de la forma. Esto aparte, no me diréis que el tema de “Mi corazón es un patio” y el del “Romance del prisionero” no viene a ser el mismo.

—Tanto como el tema, viene a ser la esencia, como tú dices.

—Y entonces, yo incluyo el orgullo de Buscarini; el orgullo de subsistir, la alegría de poder estar aguantando, cada uno detrás de sus propias rejas; aguantando la dureza de su existencia.

—Pues venga, a meditar. Que llenen las copas.

 

La Periodista Comprometida  (La P.C.) es como es, expeditiva. Y, en realidad, sólo toma zumos de fruta.

 

 

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  1. Luigi dice:

    Después de leer tres veces, deslumbrado, «Mi corazón es un patio», creo que veo el patio y veo a los hombres sin espacio girando y me veo a mi mismo, entre ellos

  2. Leandro dice:

    Lo que habéis dicho tantas veces en El Salón, que la poesía es un modo de vivir la existencia que tienen algunas personas, hagan poemas o no, sean de un corte o de otro, los poemas.
    Estos dos hombres salen del molde corriente y seguramente Buscarini mereció mejor existgencia