«OTRA» POESÍA MEDITERRÁNEA

Posted: 27th agosto 2017 by Aurora in Crítica
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“OTRA” POESÍA MEDITERRÁNEA

 

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En fechas de 2015, octubre y noviembre,  aquí en El Salón, habló mucha gente sobre las fiestas CON toros, no fiestas DE toros. Había el toreo del Mediterráneo Oriental, del Mediterráneo Occidental, de distintas épocas, y finalmente el toreo suramericano. El toreo suramericano es toreo mediterráneo occidental y no hay más vueltas que darle. Por eso, aunque traigo una canción mexicana, la enmarco en poesía mediterránea; se entiende enseguida por qué. Es un canción de Tomás Méndez que cantaba Lola Beltrán, una cantante de voz poderosa  de allá mi infancia en Rosario, Argentina. En mi casa de polacos exiliados, el toreo era algo absolutamente lejano por incomprensible, de lo que nunca se hablaba. Por qué tengo en la memoria esta canción, y la voz de Lola Beltrán, lo recuerdo perfectamente: se oía en los colectivos, al menos durante una cierta temporada.

 

HUAPANGO TORERO

 

Mientras que las vaquillas son en el tentadero,/ única y nada más, nada más p’a los toreros,/ por fuera del redondel, por cierto de piedras hecho/sentado llora un chiquillo, sentado llora en silencio./ Con su muletilla enjuga sus lágrimas de torero./ La noche cae en silencio, la luna llena cuelga ya lejos,/ se empiezan a acomodar las estrellas en el cielo,/ y rumbo hacia los corrales se va el chiquillo, que va resuelto:/ él quiere torear un toro, su vida pone por precio./ Silencio. Los caporales están durmiendo,/ los toros, los toros en los corrales andan inquietos./ Un capote en la noche./ A la luz de la luna quiere torear!/ Silencio!/ De pronto, la noche hermosa ha visto algo y está llorando./ Palomas, palomas blancas vienen del cielo, vienen bajando./ Mentira, si son pañuelos, pañuelos blancos llenos de llanto/ que caen como blanca escarcha sobre el chiquillo que ha agonizado./ TORO, TORO ASESINO, ojalá y te lleve el diablo! TORO, TORO ASESINO, ojalá y te lleve el diablo!/ Silencio./Los caporales están llorando!

Qué bello poema digno de mejor motivo, no? Una sociedad de estos días que sustenta en un niño la afición por matar toros, y ganar con ello fama y dinero, es una sociedad que no está bien de la cabeza. Asesino, el toro? Pero qué disparates, qué quilombos de glorias vacías. A qué sabe, que derramar sangre y dolor tenga que convertirse en un espectáculo de circo de romanos, en nuestros días.

Salen señoras y señores defensores de estas fiestas y dicen: “Oh, también se sacrifican corderos, y chanchos y langostinos! El HOMBRE tiene que comer!”

El fallo está en refocilarse con el dolor, siquiera de un animal, señoras y señores. En no reaccionar contra el derramamiento de sangre. Un matarife de un mercado, no gana honores ni fama sacrificando piezas que ustedes comen, ni se expone en público mientras realiza su trabajo. Ahí está la diferencia: en el pudor, en la vergüenza que reacciona, o no, frente al sufrimiento, aunque sea de un animal. Trabajo de unos para que ustedes coman y mal llamado arte de otros para que ustedes se diviertan.

Agosto de los toros. País de las academias para niños toreros. Qué responsabilidad ante la historia, pueblo romano de los cosos.

Lamento histórico por el niño torero y por la sociedad que le dio de mamar leche torera. Yo, Malena Rajzner, polaca y argentina.

 

 

 

 

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  1. Marián dice:

    Era una cuestión de ceguera cultural. Incluso poetas del 27 como Lorca, como Villalón y otros, agrandaban la figura del matador, el riesgo que corría como si sirviera para salvar a alguien. No se planteaban la cuestión ética ni la estética en general. Era patriótico

  2. Richard dice:

    Sería curioso un listado de canciones enalteciendo al toreo o al torero. Y analizar el contenido