OTRAS CULTURAS

Posted: 7th abril 2019 by Aurora in Literatura
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OTRAS CULTURAS

 

 

QUE LA DISPARIDAD DE CULTURAS SIRVA PARA UNIR A ESTA EMPECATADA RAZA HUMANA. ABAJO LAS BANDERAS. ABAJO LAS ARMAS. LA MEJOR RELIGION Y LA MEJOR POLITICA SON EL AMOR Y EL RESPETO AL SER HUMANO Y A TODO LO CREADO

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El Pintor Oficial ha colocado este cartel en la entrada de El Salón de forma que, tanto los que entran como los que salen, puedan verlo a una altura buena de ojos de todos los colores. Es un empeño personal.

 

-Os acordáis de cuándo hicimos “En un Salón con arabescos?”

-No, pero te lo miro enseguida.- dice Rajzner, y saca el archivo de la tableta- Exactamente, fue el veintidós de junio del quince. Para qué lo querías saber?

– No, solamente quería recordaros lo que tuve que bregar para montar aquel salón andaluz o así, con arcos y patios, y fuentes y divanes, porque queríais ambientar los poemas árabes o andalusíes, que de todo había si no recuerdo mal.

-Tú nunca recuerdas mal.- le dice Rajzner en un susurro que oímos todos los de alrededor, y mirándole a los ojos. Desde que estuvieron por Asturias en unas vacaciones, vagando, como  Pablo y Virginia por la Isla de Francia, hoy Mauricio, viven al unísono; o como Mireia y Vicente, trotando por la pradera de sus ensueños. Aunque susurren, los oímos. Y, yo creo que incluso adivinamos los susurros.

-Bien. Ahora,- La Catedrática Pelirroja se dirige a los visitantes- ahora vamos a comenzar la lectura y escenificación de unos poemas de cultura musulmana. De los siglos diez y once, y de nuestros días. Después comentaremos sobre ellos.

Aparecen Marta y El Actor de Televisión con sus papeles. El Pintor Ilumina directamente el ángulo en el que están los muebles morunos con sus vestimentas y cortinajes, lo más andalusí que ha podido encontrar, según dice. Se oye el susurro de la fuente. Quizá de dos fuentes. Lee El Actor:

 

CASTIDAD

 

Aunque estaba pronta a entregarse, me abstuve de ella, y no obedecí la tentación que me ofrecía Satán.

Apareció sin velo en la noche, y las tinieblas nocturnas, iluminadas por su rostro, también levantaron aquella vez sus velos.

No había mirada suya en la que no hubiera incentivos que revolucionaban los corazones.

Mas di fuerzas al precepto divino que condena la lujuria sobre las arrancadas caprichosas del corcel de mi pasión, para que mi instinto no se rebelase contra la castidad.

Y así pasé con ella la noche como el pequeño camello sediento al que el bozal impide mamar.

Tal, un vergel donde para uno como yo no hay otro provecho que el ver y el oler.

Que no soy como las bestias abandonadas que toman los jardines como pasto.

De Ben FARRACH, autor del Libro de los Huertos,  siglo X

 

-Creo recordar que este poeta es uno de los representantes del amor udrí, o sea platónico, que recordaba a los árabes cuando aún vivían en el desierto antes del Islam, y este amor de la continencia les hacía pensar en el amor de su dios, en el amor de su dios por ellos mismos, o sea como un amor a la Humanidad, plan ascético o así.

– Sí, yo también creo recordar ese dato. Anotado queda. Quien quiera lo puede ampliar.

 

DESPEDIDA

 

Cuando en la mañana que se fueron nos despedimos, llenos de tristeza por la próxima ausencia,

vi a lomos de los camellos los palanquines en que se iban, bellas como lunas, cubiertas por sus velos de oro.

Bajo los velos reptaban los escorpiones de los aladares sobre las rosas de la mejilla fragante,

son escorpiones que no dañan la mejilla que huellan y, en cambio, pican el corazón del triste enamorado.

De Ben CHAJ, de Badajoz, siglo XI

Ambos poemas son del libro Poemas arábigo-andaluces, de Emilio García Gómez

 

 

ROSTRO DE MUJER

Vivo en el rostro de una mujer/ que habita en una ola/ a la que la marea empuja hacia una playa/ cuyo puerto se pierde en sus conchas./ Vivo en el rostro de una mujer/ que me hace morir, que quiere ser/faro apagado/ en mi sangre que navega/ a los confines del delirio.

 

EL CAMINO

El camino es una mujer/ que posa la mano del viajero en la del amante/ y llena la palma del amante/ con nostalgia y conchas.

 

UNA MUJER

Una mujer, un sueño que una mujer convierte/ en barco angosto cual ala,/ que se viste con la rosa de los vientos/ y olvida su puerto.

 

((Que haya sido Marta, una mujer, quien ha leído estos poemas de un hombre que piensa en una mujer, ha sido un acierto, un revulsivo, algo inesperado. Los aplausos son cerrados))

 

ESPEJO DEL TIEMPO

Te invito,/ mis días están sin centinela/ y esta distancia vacía/ es un banquete para el sueño,/ una fiesta de la nostalgia por sus fructíferos árboles./ Te invito a que vengas,/ el mástil de la tristeza es alto./ Quizá si reposaras, si te inclinaras cual rama en sus vientos ocultos/ el aguamanil sería elegía o flor/ y el té fuerte./ Te invito a que escuches este eco que nos lleva con la hierba ebria./… El tiempo se aleja,/ la nostalgia se viste nuestra ropa/ y se convierte en incienso/ que se pliega / a nuestras pestañas/ y sale de una antigua cúpula que emana de su esencia.

De Ali AHMAD SAID (ADONIS)   El Líbano 1930. Futuro premio Nobel, se aventura

Traducción del árabe de María Luisa Prieto

 

A MI MADRE

Añoro el pan de mi madre,/ el café de mi madre,/ las caricias de mi madre./ Día a día,/ la infancia crece en ´mí/ y deseo vivir, porque si muero/ sentiré vergüenza/ de las lágrimas de mi madre./ Si algún día regreso, tómame en/ adorno de tus pestañas,/ cubre mis huesos con hierba/ purificada con el agua bendita de tus tobillos/ y átame con un mechón de tus cabellos,/ o con un hilo del borde de tu vestido./ Tal vez me convierta en un dios./ Sí, en un dios,/ si logro tocar el fondo de tu corazón./ Si regreso, tómame en leña de tu fuego encendido/ o en cuerda de tender en la azotea de tu casa, porque no puedo sostenerme / sin tu oración cotidiana. / He envejecido./

Devuélveme las estrellas de la infancia/ para que pueda emprender/ con los pájaros pequeños/ el camino de regreso/ al nido donde tú aguardas.

De Mahmoud DARWISH  

 

Del libro Enamorado de Palestina,  de 1966

 

 

 

HASTA MI FIN Y EL SUYO

 

-Estás cansado de caminar, hijo, estás cansado?/ -Sí, padre. Tu noche es larga en el camino/ y el corazón se ha fundido/ en el suelo de tu noche/ -Todavía eres ligero como un gato./ Sube a mis hombros./ Dentro de poco atravesaremos el último/ bosque de terebintos y robles./ Éste es el norte de Galilea./ El Líbano está detrás de nosotros/ y todo el cielo es nuestro/ desde Damasco a las bellas murallas/ de San Juan de Acre./ -Y después?/- Volveremos a nuestra casa./ Conoces el camino, hijo?/- Sí, padre: Un pequeño camino al este del algarrobo/ de la calle principal./ Al principio es estrecho por las chumberas,/ luego se va ensanchando hasta el pozo/ y se asoma al viñedo de Yamil,/ el vendedor de tabaco y dulces./ Después se pierde en la era,/ antes de enderezarse y sentarse en nuestra casa/ en forma de papagayo./- Conoces la casa, hijo mío?/- La conozco como al camino: un jazmín rodea una puerta de hierro,/ pisadas de luz en la escalera de piedra,/ un girasol que contempla lo que hay/ detrás del lugar,/ abejas domésticas que preparan/ el desayuno del abuelo/ sobre el plato de junco./ En el patio, un pozo, un sauce y/ un caballo./ Y detrás, el cercado, un mañana que/ hojea nuestros papeles… Estás cansado, padre? Veo sudor en tus ojos/- Estoy cansado, hijo mío. Me llevarás tú?/- Como tú me has llevado, padre./ Llevaré esta nostalgia/ a su comienzo y al mío/ y andaré este camino hasta/ mi fin y el suyo.

Mahmoud DARWISH   palestino    Acre  1941     Houston 2008

Traducción del árabe de María Luisa Prieto

 

El Pintor apaga las luces que iluminaban el rincón moruno y amplía la iluminación general.  Después de esto siempre se extiende el silencio durante unos minutos.

Volveremos a empezar. Volveremos.

 

 

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