PRIMERA DÉCADA

Posted: 1st mayo 2018 by Aurora in Literatura
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PRIMERA DÉCADA DEL XIX

 

 

– Bueno, retomamos la sesión anterior y queremos exponeros la estructura de este tema que comenzamos con “Poetas ibéricas, y prosistas y dramaturgas del XIX”  para saber qué y por qué buscamos las conclusiones que vamos a sacar. Si sacamos conclusiones.-dice la Catedrática Pelirroja, que ha colaborado con la Actriz de Televisión.

– Más claro, en Marte.- dice El Redactor en su tono habitual, un poco zumbón.

– En la primera fase, vimos a tres mujeres. Y resultaron ser periféricas. Por qué, esas tres mujeres: pues porque habían nacido en el siglo XVIII. A finales, las tres.

– Hoy traemos a cuatro mujeres. Por qué, cuatro mujeres. Pues porque son las que tenemos que nacen en la primera década del siglo XIX. No buscamos los primeros puestos para las que hayan quedado más en la Historia; eso no lo juzgamos. Queremos ir dejando constancia de que fueron mujeres sobresalientes porque tuvieron el valor de admitir que tenían talento reservado hasta entonces, en el criterio de la sociedad, reservado a los hombres. Y ellas asumieron que en cuanto talento, eran igual que los hombres. Y asumir eso no tenía que ser fácil en la época del corsé; corsé en el cuerpo y  corsé en la mente.

-Pues dicho queda. Primero traemos, por orden de nacimiento, a dos portuguesas:

Antonia Gertrudis PUSSICH, de 1805, y

María peregrina SOUSA, de 1809.

– La verdad es que no sabemos mucho de ellas; sólo que tuvieron voz y fueron escuchadas, o leídas. De la primera, sólo sabemos que se ocupó de alguna desgracia a nivel nacional, y escribió una “Elegía á morte das infelices víctimas assasinadas por Francisco Matos Cobo, na noute de 25 Julho de 1841”

– Si algún asiduo puede aportar datos, bueno será para todos y agradecidos quedamos desde ahora.

– Y agradecidas.

– Justo. De la segunda escritora poeta, prosista, de todo se puede decir, María Peregrina SOUSA, nacida en 1809, tenemos:

Padre comerciante. Madre, no se sabe.

Como ambiente cultural: padre preso político que lucha contra los liberales.

La niña lee bajo la supervisión de la madre. Es una familia que va a menos. La madre muere mientras el padre está preso. Muy joven y ya con muchas lecturas, Peregrina sufre un grave desengaño amoroso. Y parece que decidió que sería el único. Publicó su primer poema muy en la línea romántica, en el “Archivo Pintoresco”. El primer libro, en serie, sobre Creencias y Supersticiones en la región del Minho. Este tema, muy del romanticismo, creó pronto  curiosidad entre los lectores, y llamó la atención del Redactor de la “Revista Universal Lisbonense”

– Y aquí estuvo la gran suerte de Peregrina, en conocer a este Redactor Antonio Feliciano do Castilho.

– A veces firmaba con iniciales: D.M.P., Doña María Peregrina. Otras veces como “UMA OSCURA PORTUENSE”. También como “MARIPOSA”.

– A partir de 1842, la prensa periódica se la rifaba como colaboradora, y eso quiere decir que era alabada por gentes con predicamento.

Castilho era la única persona que conocía su identidad, y mientras escribió para su publicación, le guardó el secreto. La orientó. La animó a seguir con los temas populares y  folklóricos.

– Escribió muchísimas novelas, y muchísimas están perdidas, precisamente porque salían en prensa periódica, dispersas y sepultadas en el olvido; pero atención a un dato: pasó el Atlántico y fue muy conocida en Brasil. Si nos sorprendía la numerosa producción de George Sand, esta dama portuguesa la supera: se habla de trescientas obras como poco. No sé, como botones de muestra: Rhadamanto ou a Mana do Conde. Fue editada por una empresa brasileña. Roberta ou a força da sympathia en 1863, ya conocida por haber aparecido en prensa en 1848 en “Pobres no Porto”. En 1859  la novela Retalhos do mundo en 58 capítulos. En 1876, la cuarta novela en libro: Henriqueta, ya conocida en el periódico “O Pirata” en 1850.

– Había revistas: “O recreio das Damas”. “Iris”, de Río de Janeiro. Para qué seguir.

– En cuanto obra poética, tendríamos “A Miscelánea Poética” entre 1851 y 52. Cientos de publicaciones. Cientos. Entonces, un apunte sobre la PRENSA: positiva en cuanto oportunidad y conocimiento inmediato. Negativa por la dispersión y lo efímero del conocimiento. Aunque, bien es verdad, que solía ser trampolín hacia las Editoriales.

– Bien, pues después del fado que vamos a escuchar, pasaremos a poner la atención en otras dos poetas, y no es casualidad, asturianas. Y las dos nacen, como la anterior, en 1809.

LO NO ESPERADO: la Actriz de Televisión, vestida de negro hasta el suelo  y con mantilla portuguesa hasta los ojos, se lanza a cantar, sobre una música pregrabada: Qué destino ou maldiçâo/ manda en nos, meu coraçâo?/Um do outro assim perdidos/ somos dois gritos calados/ dois fados desencontrados/ dois amantes desunidos/ Por ti sofro e vou morrendo/ nâo te encontro, nem te entendo/ amo e odeio sem razâo/ coraçâo, quando te cansas/ das nossas mortas esperanças,/ quando paras, coraçao?/ Nesta luta, esta agonía/ canto e choro de alegría/ sou feliz e desgraçada/ que sina a tua, meu peito/ que nunca estás satisfeito,/ que dás tudo, e nâo tens nada./ Na gelada solidâo/ que tu me dás, coraçâo/nâo há vida nem há morte:/ é lucidez, desatino/ de ler no próprio destino/ sem poder mudar-lhe a sorte.

-Sorprendente, es Amália Rodrigues en persona, casi da escalofrío!- me sopla al oído la Catedrática Pelirroja entre el ruido de aplausos que llena El Salón.- Yo he montado este tema con ella y no me ha dicho ni palabra, menudo sorpresón. De amiga es dar sorpresas agradables, eso sí.

Cuando van a menos los aplausos, El Redactor agita unos papeles y anuncia:

– Hemos quedado en que mientras ella se cambia de ropa, yo hago de introductor: y vamos a tratar con Eulalia de Llanos y Noriega, que nace en 1809 en Gijón.

– Padre: noble, militar, liberal. Madre no se sabe, pero estaría bien, a juego: o sea buena esposa y buen ama de casa. La niña es autodidacta: supone mucho que le permitan instruirse. Más adelante, ya en 1842, asiste a la Academia de Plácido Jove y Hevia, abogado y más adelante del Cuerpo Consular, es decir hombre culto y muy interesado en dar cultura a sus conciudadanos. Él mismo hizo sus pinitos como poeta, en asturiano nada menos; y no resisto a reproducir unos versos suyos que tengo aquí copiados en un papelín; sólo unos pocos versos que dicen: ah, se titula la composición “Romance para la danza prima”. Y dice así: Semos d’aquellos vasallos/ fechos a l’antigua usancia/que de mozos deprendimos:/ “Quien dixo Rey, dixo Patria./ Semos los pocus que queden/ allá de la francesada/ que guerriamos por Fernandu/ cuando ’l francés vinu a España/.. et. Y más eteces.

– Bueno,-dice la Actriz de Televisión, que ya ha vuelto vestida como ella es- Eulalia escribe y escribe poemas para todos los acontecimientos culturales, institucionales y sociales.

-Estas mujeres, lo vamos a ir viendo, aunque tengan en principio poco nivel de independencia, van a reconocer el valor de la valentía, de la ruptura siquiera moderada. Son rupturistas siquiera en cuanto decisión. Esta mujer está dentro de la vida cultural cercana, y quiere dejar memoria; es poeta-historiadora, o al menos cronista; tiene el mérito que tiene y por ese mérito la valoramos, sin pensar si es corto o largo, el mérito.

-Este detalle que traigo es muy tierno. Ya muerta, aparece el libro Colección de composiciones poéticas de la señorita Doña Eulalia de Llanos y Noriega, publicadas por su hermana la señorita Doña Teresa. Gijón, Imprenta y Librería de Torres y Cía.  1871.

– Os voy a leer unos versos de una canción heroica que escribe, una ELEGÍA que dedica a Jovellanos: “A Jovellanos en la traslación de sus cenizas”, en 1842. Es interesante, porque el tono de las elegías es subido y sostenido, es una manera de filosofar sobre algo trascendente: la vida y la muerte, y choca un poco en una mujer. Volveríamos al vicio de considerar, cuando una mujer tiene carácter, que ese carácter es varonil. Y no tiene por qué ser así. Van los versos, un poco al azar: Oh templo del Señor/ templo divino!/ Aquí, a tu abrigo, a par de tus altares/descansará la sombra de Jovino,/ besen sus pies los opulentos mares./ Muere el hombre vulgar, y oscurecido,/cediendo de los tiempos al ultraje/ se pierde en los abismos del olvido./ No mi Jovino así; dánle homenaje/ los siglos al pasar, como a la roca/ de excelsa frente  que al Olimpo toca… Le estudia el sabio, y penetrada el alma/de noble emulación, canta y repite/tan bello nombre, a consagrar su palma/ viene también al fúnebre convite;/ siente la inspiración, la ardiente llama/ y es Jovino en su tumba quien te llama.

– Y como Epitafio, tenemos aquí, que lo leo: Por qué visten Gijón y el Instituto/ brillante gala con funesto luto?/ Pasajero, detente: el magistrado/ de alto saber, el hombre incorruptible,/ cuyas virtudes te dirá la historia/ yace bajo esta losa cineraria. Paz, bendición, depósito sagrado!

– Tendríamos también una composición “Al natalicio de la princesa de Asturias”, de 1830. Pero quizá, mejor si seguimos con la otra poeta asturiana, de Oviedo y también de 1809: Micaela SILVA.

Micaela SILVA; mejor dicho: el padre era político y eso supone status, o sea dinero y formación. La madre, estaría bien. La niña tuvo buena educación, buena formación, idiomas; que mentira parece el bajón que hubo después. También publicó abundante obra en las periódicas, y no resisto a dar nombres de algunas, que mentira parece también; que hubiera tantas, quiero decir: “La educanda”. “El Ángel del hogar”. “El Semanario pintoresco”. “La Sílfide”. “La Elegancia”. “La Aurora de la Vida”. “Las dos Asturias”. “Almanaque”, de Lugo. “El porvenir de Asturias”. “La mujer cristiana”. “La defensa de la Sociedad”.  “La Ilustración católica”. “La Ilustración de los Niños”.

– Eran publicaciones generosas, de puertas abiertas a composiciones poéticas de personas que, generalmente, no aspiraban tanto a la gloria como a expresarse y conectar con los lectores contemporáneos; es decir: en su momento tuvieron seguidores. Silva dejó dos volúmenes de poesías.

– A partir de 1860 fue nombrada Vocal Auxiliar del Ateneo Artístico y Literario de Señoras de Madrid. Este Ateneo fue fundado por la escritora Faustina Sáez de Melgar, que también veremos, más adelante porque es más joven. También Micaela Silva va a  componer poemas alusivos a actos oficiales, institucionales y sociales que marcaban hitos. Sería muy interesante, y curioso, rastrear en la prensa la vida cultural de estas ciudades, pequeñas o grandes, de aquella época; haríamos historia.

– Con mayúscula.

– No os perdáis esta intención: “Poesías dedicadas a su Majestad la Reina Isabel II, al ceder a la Nación la mayor parte de su Real Patrimonio”, en 1865.

– Tenemos intención ahora de resaltar, o comentar unos versos muy llenos de intención en un largo poema, en el que responde con mucho desparpajo a las personas que, real o supuestamente, le reprochan o la ridiculizan porque compone poemas. Esta composición apareció publicada en “El Bello Ideal” de 1860. Y dice: “Cuando compongo versos, me riñen y motejan/ mis jóvenes amigas/ tachándome de necia./ “Suelta la pluma”, dicen,/ no te fatigues, cesa./ Inútilmente aspiras/ al lauro del poeta/. Advierte que las musas/ son como las coquetas,/ blandas con los varones/ y adustas con las hembras./ No quieras al Parnaso/ emprender tu carrera:/ si hay palmas en la cumbre/ zarzas tiene la cuesta./ A mitad del camino,/ te prenderás de ellas/ y la risa del vulgo/ será tu recompensa”./Pero yo les replico:/ Con tal que me divierta/ mas que no alcance un premio/ que poco me interesa,/ yo no busco la fama,/ busco alivio a mis penas,/ ora cantando amores/ ora tristes endechas/ Mis versos no los dicta/ ni el arte ni la ciencia,/ no son del gusto alarde/ son ¡ay! del alma quejas,/si al cabo su dulzura/ mis amarguras templa./ El vulgo, qué me importa/ que aplauda o que zahiera?/ Cantan las avecillas/ su amor y sus tristezas./ Ni de la voz presumen/ ni piden recompensa./ Dejad que las imite./Dejad que mientras pueda,/ con sencillos cantares/ mis ocios entretenga. /Si de una blanda lira/ no sé pulsar las cuerdas,/ entonaré mis trovas/ al son de una pandera./ Y si de darme un lauro/ Apolo se desdeña,/ yo ceñiré mis sienes/ de rosas y azucenas.

– Es lo que yo llamo un ser poético.- dice Palka– Necesita expresarse de una forma distinta a la habitual porque sabe que siente de una forma no habitual.

– Esa expresión: “Si de mi blanda lira” no sé pulsar las cuerdas… me recuerda a GARCILASO, cuando dice: “Si de mi baja lira” tanto pudiese el son… no sé qué más, que puede ser mimetismo o simple afinidad.

– Claro, es que estamos entre seres poéticos, como dice Palka. Y tenemos para rato, porque mujeres poetas en esta península nuestra, y de otros, ha habido en abundancia.

– Venga, pues levantemos las copas, y que cunda.

 

 

 

 

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  1. Yoanchi dice:

    Un buen enfoque acertado, porque no siempre quedan los que fueron mejores, y muchos no pasan el tiempo por falta que tuvieron de buena promoción

  2. Marién dice:

    Feliz idea incorporar a las poetas portuguesas. Y dar idea de unidad en la península que es una unidad. Mujeres con coraje de muestra, que habrá habido muchas, y silenciadas por la historia, incluso por la historia familiar en muchísimos casos