QUINTA DÉCADA DEL XIX

Posted: 2nd octubre 2018 by Aurora in Literatura
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QUINTA DÉCADA DEL XIX

 

 

 

La Periodista Comprometida se encargó de dirigir el encuentro que sigue con el tema de las pensadoras románticas de la península Ibérica. Y nos tiene agrupad@s y expectantes y nos mira a los ojos, simpática como ella es. Las Rajzner   han trabajado también el tema, así que forman un trío muy eficiente.

 

 

– Pues, con mucho gusto y respeto traigo hoy a una mujer importante en el país vecino de la época.

– Eso de “país vecino” no deja de ser una cláusula

– Pues, María Amália Vaz de Carvalho no es una cláusula, precisamente. Es una escritora de amplio espectro, como quien dice: escribe novela, poesía, cuentos, ensayos,  biografías, educación, crítica literaria. Y fue activista feminista, como no podía ser menos, si era pensadora.

– Podrías darnos una idea aproximada del año en que nació, si te lo permite el entusiasmo, digo.

– Nace en mil ochocientos cuarenta y siete y muere en mil novecientos veintiuno.

– Eso de adelantar la fecha de la muerte, siempre me da como mala espina. Yo encuentro preferible, cuando estos temas quedan abiertos, proponer: se van haciendo mayores, han escrito tanto y cuanto; se hacen mayores y lo dejamos ahí.

– Anotado queda. Firmaba como María de Sucena, Valentina de Lucena y otros pseudónimos. Esto ya nos puede sonar a que tuvo buena preparación. Si tuvo buena preparación, tuvo que ser de familia tal y cual, sí o no. Pues sí, sus parientes tenían apellidos compuestos, de los de guión en medio. Y con un buen acento.

– La gente común no tiene guión.

– Iba a decir que, a veces, no tiene ni apellidos.

– Eso ya sería pasarse. Entonces, vamos a tener una pequeninha culta, bien tratada, sombrita de gran biblioteca de antepasados. Grandes familias acumuladoras de títulos y fortunas, famosas en las Letras y en la Política secular; en el poder y cerca del poder.

– Fijada la familia más o menos, porque no es bueno apabullar, apuntamos los otros dos elementos básicos que venimos teniendo en cuenta. Primero: matrimonio de buena suerte, porque conoce a un poeta, de origen brasileño, parnasiano: Gonçalves Crespo, y  el tándem funcionó; escriben en común y con armonía, en el sentido de que no tuvo ella que demostrar que sabía gestionar una casa y hacer buenas tartas de crema y chocolate. Bueno, siendo portuguesa, más bien tarta de almendras, es un decir.

– Y el otro elemento básico: las periódicas: abundantes, escaparates y catapultas.

– Comienza en el “Diario Popular”, donde firmaba con el pseudónimo de Valentina de Lucena. Después, en el “Jornal do Comércio”. “Repórter”. “Artes e letras”. “Diario de Notícias”. “Navidades”. “Occidente”.

– Con posterioridad, estos trabajos críticos, publicados periódicamente, fueron recogidos en volúmenes: Serôes no campo, 1877. Arabescos 1880, de crítica literaria. Em Portugal e no Estrangeiro, de crítica literaria, 1899

– En mil ochocientos ochenta y dos, la pareja escribe en colaboración: Contos para os nossos filhos, con tal éxito, que el libro fue aprobado por el Conselho Superior de Instruçâo para ser utilizado en las escuela de primaria.

– En su activismo feminista deja muchos escritos, pero me interesa leeros un par de líneas en las que condensa el pensamiento; que tampoco el tema da para mucho más cuando la gente quiere entender: “A mulher é um poder, é preciso aproveitá-la na obra común da civiliçâo”. Como os digo, expresa claramente el pensamiento, la valoración del asunto en favor de la mujer y de la sociedad entera; que sabrá aprovechar el valor que en sí tiene el ser humano-mujer. Y, lo demás, es estulticia culpable.

– Fijaos en que, para conmemorar los cincuenta años de su actividad cultural, en mil novecientos dieciocho, fue homenajeada por decisión gubernamental; es algo, no?

-Es que fue a primera mulher a ingressar na Academia das Cièncias portuguesa, en junio del doce. Es que, fue considerada como la Stäel portuguesa; era una gran figura.

-Tanto en la actividad literaria como en la de conferenciante, mostró siempre un interés grande hacia los aspectos sociales y pedagógicos, que, estaréis de acuerdo, no pueden ir disociados.

– Y que interesaban a la gente de cultura del país y de la época. La condición femenina y la educación de los menores fueron sus ejes importantes. Era pensar en el pasado, en el presente y en el futuro.

– Como hay que hacer, si alguien una crítica constructiva.

– Lástima, siempre tenemos que volver a lo mismo: las dos guerras en Europa y en el mundo llevaron a occidente hacia atrás, en tantos aspectos. Cuántos avances en filosofía, en ideología política, en educación, en feminismo, se quedaron congelados.

-De espanto.

-Puede ser. Malditas guerras.

-Vale, pero no nos desviemos.

– No, pero estamos descubriendo la existencia de cantidad de mujeres muy valiosas en el siglo diecinueve, y todavía hoy, qué de aberraciones machistas hay que soportar.

– Eso da para otro tema. O varios, de acuerdo. Os recomiendo que busquéis libros de esta mujer, por ejemplo: Uma primavera de mulher, de mil ochocientos sesenta y siete. Poesía en cuatro cantos.

-Aquí, me vais a permitir, pero es que hay algo en esta obra que me conmueve de entrada: se la dedica al padre, ella ya tiene como treinta años cuando aparece. Se la dedica al padre: Só tu meu pae acolherás sollicito/ a minha incerta e juvenil cansâo!/ Tu, que de amores me doiraste a infancia!/ Me és premio á lira. E ao mal, se o fiz, perdâo!

– Qué bonito, qué filial.

– Sabes o premio que antevira, esplendido?/ E a recompensa que eu sonhára entâo?/ Fòra em teus labios um sorrir de jubilo./ Fòra uma bemçâo da tua nobre mâo!

– En la época romántica, sabes qué te digo: que reconocían el respeto; y qué es el respeto: pues el no traspasar las rayas del territorio que cada cual tenía asignado, por eso había mejor educación. Ahora…

– Es interesante lo que dices, pero es que estamos con una escritora- pensadora portuguesa de mitad del diez y nueve.

Vozes no Ermo del mismo año. Mulheres e crianças, de mil ochocientos ochenta. Son unas notas muy interesantes sobre educación. Contos e fantasías, del mismo año. Cartas a Luisa, del ochenta y seis, va de moral, educación y costumbres; es un ensayo, en realidad, referido a la condición femenina en el siglo XIX. A ver, su feminismo, rompe o no rompe; la eterna cuestión de Chen Yu. Tenemos en cuenta que es una mujer de familia pero que muy rica y muy de alta cuna; pues, va a ser del feminismo dulce, blanco, femenino: la mujer tiene que mejorar en su condición de mujer, en su papel de mujer y esposa DE; no se meta en política, la mujer, porque es terreno de hombres. El libro es un repaso cultural, de mucha biblioteca y erudición; analiza libros, escritos de literatos y filósofos famosos, Rousseau, Balzac. Es un libro útil tanto para conocerla a ella como para conocer el siglo; a través de su mirada, claro. Cartas a uma Noiva, del noventa y uno, ya os podéis figurar de qué va y con posiciones no rupturistas. As nossas filhas, ídem, ya es de mil novecientos cinco. En fin, pensadora más que literata, podría ser. Como biografía: A vida do Duque de Palmela D. Pedro de Sasa e Holstein, del noventa y ocho

– Lo que dices: erudita, culta, estudiosa e interesada en lo social.

– Sí. Bueno. Tenía un Salón abierto en su residencia de Lisboa, ya podéis imaginar a qué clase de gente estaba abierto.

– A gente de clase. O con clase. Siempre no quiere decir lo mismo

– Fue el primer Salón Literario de Lisboa. Por allí pasaban Eça de Queiroz. Camilo Castelo Branco.   Ramalho Ortigâo, Guerra Junqueiro. Todos han pasado a la historia de Portugal, y alguno ha pasado fronteras, como Castelo Branco, un escritor romántico de vida super- trágica que podía servirle a él para escribir cien novelas, ya lo creo. Y ella, mesurada aunque romántica: Que é isto?! Que veo de jubilo/ a Natureza envolveu!/ Como está limpido o ceo!/ Que aromas que tem a flor!/ Que magia nos descantes!/ Que alegres soltam as aves!/ Oh! Que notas tâo suaves!/ Que ardentes himnos d’amor!/ Como é bella a Natureza/ aquí en torno de nós!

– Bueno, esto sí que es una novedad, porque los poetas románticos veían a la Naturaleza absolutamente quebrada y tremebunda, como estaban ellos con sus emociones disparadas y sus sentimientos disparados.

-Bueno, Vaz de Carvalho es ella misma. Si considera que no tiene por qué seguir esa convención romántica, no la sigue; es lo que más me gusta de las mujeres rompedoras: que no se sienten obligadas a parecerse a los hombres ni en el ser, ni en el estar ni en el hacer.

 

– Pues, sí. La segunda poeta que traemos, curiosamente también es periférica y rica, de Cádiz, nace en mil ochocientos cuarenta y ocho aunque no existe unanimidad, puede ser también en el cuarenta y cinco; tanto da. Tiene nombre curioso: Patrocinio. A que os la imagináis con unos brazos enormes y con ganas de ayudar, brazos amparadores de patrocinio. Y apellidos, como la anterior, nada comunes: de Biedma y la Moneda. Patrocinio de Biedma y la Moneda. Lo digo dos veces para pensarlos mejor. No os dejéis engañar por las partículas, todos son suyos, las partículas también, es decir de su familia; no son del  adosado.

– A ésta, qué le pasa hoy?

– Es más partidaria de lo común, del sin guión; pero, suele dejarlo al margen. Seguro que ha investigado con total ecuanimidad; en realidad, siempre va a lo suyo.

– Es escritora de amplio espectro, también; porque se da que las mujeres que estamos trayendo no eran meramente novelistas o poetas; eran investigadoras, estudiosas, muy interesadas en la sociedad en la que vivían; y por tanto, eran críticas con la sociedad en la que vivían. Tenían las publicaciones periódicas a las que no era muy difícil acceder porque no estaban profesionalizadas como ahora.

-Eran más plurales.

– Y más amenas, generalmente consideradas. Puede ser. Otro día las analizamos, será interesante. Pues, quedamos en que pertenece a una familia aristocrática. La casan en 1863, antes de los veinte años, en realidad a los dieciséis. A qué van a esperar las dos grandes familias para juntar sus dos grandes fortunas. No, y que como el padre muere cuando ella tenía sólo cuatro años, la cría crece un poco aislada y lectora necesaria, y el matrimonio le parece una puerta de escape. Duró diez años por causas naturales, puesto que muere el marqués en 1873. Tuvieron tres hijos y los vio morir pequeños, también. Curiosamente, hemos visto a escritoras que, al morir sus seres queridos, dejaron de escribir, de existir para el mundo. Esta señora Patrocinio hizo lo contrario: al morir su  hijo mayor, se desató en ríos, en chorros; las lágrimas tomaron forma de palabras: Elegías a la muerte del niño Don José María del Olvido Quadros de Biedma, muerto a los seis años de edad. 18734. Ecos de amor. A mi hijo José del Olvido. Fueron apareciendo en “La Margarita”. Esta vida de muertes la hace fuerte.

En Cádiz, funda y dirige la revista “Cádiz” en 1877, o sea que es propietaria y directora, tres años después, cuando se repone, y nos enseña una vena de pensamiento muy curioso, hoy diríamos de cierto nacionalismo andaluz: pide a los escritores andaluces que no vayan a Madrid a mendigar puestos o teatros en los que representar, que no busquen nido  “en la literatura castellana”, sino que creen en el sur un ámbito propio.

Como no podía ser menos, se dan en ella los tres temas que venimos identificando y que parecen inherentes a la condición de las escritoras de esta época: literatura, mujer, niños. Es decir, a través de la literatura, sobre todo, vemos el feminismo y la educación, y remacho: literatura y sociología, si vas a ver. Tan es así, que va a fundar, en el ochenta y cinco, un asilo como escuela para niños, y se va a llamar, y esto me encanta, “El Patrocinio, lo que os decía de la mujer de los largos brazos amparadores. Le dan la Cruz de Beneficencia de Primera clase porque pide atención institucional “por la ley, por la higiene, por la enseñanza y por la caridad”.

-Así la tienen muy en cuenta en la Biblioteca Virtual Andalucía, y me parece perfecto

– Como veis, es ideología y es filosofía. Tenía un gran carácter, un tanto dictatorial, quizá.

– Bueno, lo que se llama por vicio “un carácter varonil”. Arganizó un Congreso de Protección de la Infancia. Creó la Federación Literaria Andaluza

-Y, mira, algo que no hemos visto hasta ahora: se casó por segunda vez. Ya hemos visto que las muertes familiares, en vez de achicarla, como a tantas otras, la hacen florecer, decidirse a la acción

-Fue traducida en Europa

– Su poesía, como era de esperar, andaba entre lo religioso, lo amoroso y el patriotismo, efemérides históricas: Guirnalda de pensamientos. Recuerdos de un ángel. La marquesita, novela. Blanca, novela epistolar

-Salve, salve, purísima estrella/ que la tierra y el cielo iluminas,/ salve, casta y celeste doncella/ que atesoras las gracias divinas….

-Organizó en Cádiz un homenaje a Concepción Arenal y según su propuesta, una calle de Cádiz lleva el nombre de la gallega más famosa en el mundo. Fue vicepresidenta en España de la “Ligue des femmes pour le desarmement international”

-Esto, esto me interesa un montón!: las mujeres enfrentadas al belicismo hormonal de los machos: lástima que no cunda más el ejemplo. Si las mujeres forman parte del sistema de poder de los hombres, no ganamos nada.

-Ya, ya conocemos tu opinión al respecto, muy compartida, esa es la verdad. Pero, ahora vamos a ver más cositas de la señora Patrocinio .

El secreto de un crimen, de 1877. El testamento de un filósofo, de 1879. Las almas gemelas, de 1884-87. La botella azul de 1881. Blanca de 1882. El capricho de un Lord de 1885. La muerta y la viva de 1883. Dos hermanas, de 1884. Si alguien conoce más que lo diga ahora y si no…

– “Tendremos unas palabritas”.

– Ja. Si cogéis Almas gemelas, por ejemplo, veréis lo que venimos diciendo. Esta escritora escribe, según viene a decir, para darse a conocer y para dar a conocer su visión del mundo, que igual viene a ser lo mismo. Por lo que su romanticismo tardío engasta ya con el naturalismo en lo que le interesa lo que más: problemática de la mujer, femenina y feminista, recuerda mucho a George Sand; es consciente de la inferioridad social, familiar y cultural de la mujer media española, y llama siempre la atención sobre la necesidad de asumir la urgencia de educar a la mujer, más que en el sentido estricto de “instrucción” se podría entender ahora en un principio de “valoración” social de la mujer, valoración inicial, porque el problema de marginación tanto de la mujer como de la infancia desprotegida, es un problema de la sociedad en conjunto, un problema de Estado, se me ocurre interpretar a mí en el sentido estricto. Cuando ella, en realidad, ve a la mujer  como un ser valiente y luchador cuando es necesario, tanto en lo físico como en lo mental, en lo material y en lo espiritual, estén enfrentadas a problemas de índole sentimental o práctico. “Aunque parezca extraño, la mujer, ese ser tan débil y tan dulce, que parece que tiene la vida y la fuerza de una flor, halla siempre un valor que no se explica en las situaciones supremas, y las domina y las vence”, dice ella.

– Y es que, realmente, ella lo ejemplifica: porque después de muertos marido e hijos en su primera juventud, se repone y trabaja y vuelve a vivir en pareja: renace.

– “El éxito de sus novelas radica en la temática, que responde al gusto de un público en gran parte femenino y burgués”, dice Perea Carpio.

– Las que sabían y podían leer, evidentemente, por status. De los hombres, es de esperar que ni siquiera llamasen a la puerta, salvo si tenían que prologar o así.

– Alguno habría, interesado realmente, quizá.

 

– Lo determinante en todo este largo tema, que ya es más bien un asunto, es una pregunta: por qué no son tenidas en cuenta estas mujeres pensadoras, rompedoras, que a lo largo del siglo XIX rindieron cierto servicio a la sociedad, a sus comunidades sobre todo, con la aportación de sus observaciones y reflexiones; al margen incluso de la calidad literaria; por qué no son estudiadas en las Escuelas, Institutos, Facultades universitarias?

– Ahora podríamos hablar, otra vez, de las dos guerras mundiales, que son marcha atrás en tantas cosas.

-Ahora recuerdo al doctor Trueta que decía que había aprendido mucho de curar huesos en la segunda guerra. No sé por qué traigo esto aquí.

-Aquí y ahora, lo que hacemos es ponernos en pie, y saludar al señor o la señora Internet. Es cierto que sin la información de urgencia que encontramos automática en el ordenador, conoceríamos una mínima parte de lo que ha ocurrido y ocurre en el mundo.

– Luego, siempre que sea posible, hay que ir a los libros, naturalmente.

-El famoso contraste.

Todos de acuerdo.Vaz de Carvalho y Biedma de la Moneda nos miran desde sus retratos colgados en la pared. Mujeres serias, responsables y valientes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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