RAJZNER Y LOS TOROS (4)

Posted: 1st noviembre 2015 by Aurora in Crítica
Tags:

 

MIRAMOS, más o menos lánguidamente, el otoño en la ventana. Estamos recordando el viaje que hicimos en el verano por el este europeo, Ahora, allí tendrán unas noches muy frías, con olor a nieve.

OÍMOS un portazo: acaba de entrar Malena Rajzner; se ha movido el aire. El búho de Rousseau quiere salir volando; agita las alas pero no se despega de la rama. Malena viene enojada, una ceja más alta que otra; es su manera de mostrar el enojo argentino. Después de un saludo sin mucha fijación de miradas, se encara.

-Y, bueno. Me pareció bien el trabajo de Palka sobre los toros. Pero, para desarrollar.

-Gracias. Efectivamente, es muy mejorable.- Palka reparte azul de ojos con una chispa de trueno.

-No tendrán inconveniente en decirme por qué no hablan de los toros en América, que es MI área.

((EL BÚHO de Rousseau desiste de su aleteo y nos mira. O eso parece)).

-Eh, que yo hablé de los huicholes de Sierra Madre, y de sus toros!- dice el Redactor.

-Pero ellos podían sacrificar un venado, un toro o un chacal, no le hace. Ustedes venían hablando de to-re-o.

-Te recuerdo que el planteamiento de Palka era empezar y terminar en el Mediterráneo.

-Pues yo vengo con los deberes hechos, y les completo el reportaje. Si lo quieren.

-Of course!- la P.C. ha sacado un tonillo completamente británico, voz de falsete. Aplasta el pucho en el cenicero y aventa el humo con la mano. Sólo fuma un cigarrillo al día y siempre a estas horas.

-A ver: los españoles llevan el festejo taurino a Nueva España y al Sur, en el siglo dieciséis. Ya en la primera mitad, la llegada de nuevos virreyes, por ejemplo, traía varios días de festejos y no faltaban los toros, que estaban embolaos, recuerdan el embolamento de los toros portugueses. Las figuras políticas participaban en las corridas, a caballo. Se sabe del virrey Luis de Velasco y Ruiz de Alarcón.

-Ya pesarían al caballo tantos apellidos.- dice la actriz de televisión; es muy imaginativa.

-Su hijo, también virrey y torero, figura en los anales. También en Venezuela y Colombia, ya bajando. Este país, Colombia, es muy potente en el ámbito del toro, por abundancia de ganaderías, de plazas y de toreros. Chile: aquí no era el jinete el que mataba al toro, sino los peones de a pie. En estos siglos primeros, era un juego de aristócratas sobre caballo, con su capita corta y armados de daga y espada. Cuantos más subalternos saca, entre lacayos y escuderos, mayor es el rango que ostenta. También aquí los toros eran embolaos. En Argentina entran un poco más luego, ya hacia el diez y siete. Utilizaban la Plaza Mayor y nunca alcanzaron tanta fuerza y fama como los de México y Perú, donde había mucho dinero de las minas, y las fiestas tenían a veces más brillantez que en la propia metrópoli. Y, hablando de Perú, hubo festejos, y también taurinos, para celebrar la victoria de los Pizarro sobre los Almagro, en 1538. Lo que no me consta es si, tres años después, hubo festejos para celebrar la victoria de los Almagro sobre los Pizarro. No sé si mataban a los toros en los festejos, entre ellos sí que se mataban. Por la pasión de poder, y la pasión del oro, recuerdan que hablábamos de ello hace unos días. Y saben qué? Los incas ligaban el oro más a la religión que a la riqueza.

-Te desvías, Malenita.- el Redactor intenta frenar la deriva de Rajzner.

-Que sepa, en el diez y siete se celebraron en Perú diez corridas, diez, para festejar el nacimiento del hijo de Felipe IV Austria. Ya en el  XIX, cuando los procesos de independencia ponen fronteras a países como Bolivia, Paraguay y Uruguay, en estos territorios entran los toros de festejo, igual que en Brazil entran cuando llegan los Braganza desterrados. Pero ya no tienen mucho que ver con el dramatismo del toro bravo. En Brazil, el toreo a la española es del siglo pasado. Quedan en estos países costumbres entre rodeo y toreo; se suben a lomos del toro y lo torean al mismo tiempo, es más juego gamberro. En Bolivia no cortan orejas ni matan al toro, por economía, porque lo alquilan de plaza en plaza. Ya, es pura decadencia y simple maltrato. Hasta que van llegando las prohibiciones. Porque, fíjense en lo que se llama EMBALSE DE TOROS, qué diversión racional puede caber, es en México. Lo emborrachan al toro, lo meten en un río con los cuernos atados a una barca, larga soga. Entre que sacan la cabeza para respirar y que se hunden, menuda diversión, vieron. Me dirán: es tradición. Y? En México, las corridas de toros fueron prohibidas ya dos veces. En Chile y Argentina están prohibidas, ligada lógicamente la prohibición al maltrato animal.

-El maltrato animal es uno. No es uno para los animales y otro para el toro.- dice la P.C.

-Y tengan en cuenta un dato importantísimo.- continúa Rajzner– Las corridas de toros están asociadas, muchas veces, a festejos religiosos. Y el Vaticano se desgañitó en contra, allá por el siglo dieciséis. Conocen una anécdota de Felipe II al respecto?

-Nooooo!

-Escuchen: cuando el Papa Pío V, en 1567, amenazó con excumunión a los príncipes cristianos que toreasen o lo permitieran en sus dominios, el Austria dijo a sus cortesanos, vale, obedezcan al Santo Padre, no toreen toros. Pero, podrán torear vacas.

((TENEMOS que pintar en las paredes árboles de Rousseau, para que el búho, si de una vez echa a volar, se pose en uno de ellos y no se nos vaya. Creo yo que podríamos hacer árboles rousseaunianos , con la luna bien roja detrás. Esto de la luna roja es muy importante.

Agradecemos a Malena su aportación, la estrujamos en grandes abrazos. Le encanta. Y a nosotros. Empezamos a despedirnos. El búho está despiojándose una pata y ni se entera de que nos vamos. Tenemos que pensar un nombre para él. Para no tener que decirle:

-Adiós, tú.

 

Be Sociable, Share!
  1. Mirian dice:

    Como colofón está genial. El respeto a los animales, los personalizamos. El búho. Es franciscano. Bien.

  2. Mirian dice:

    El búho, si no recuerdo mal, era el símbolo de la sabiduría para los griegos, con sus grandes ojazos que todo lo miran. Que no se marche del Salón

  3. Ildephons dice:

    Felicitaciones de verdad por un trabajo honrado y generoso.El final es claro: amor por los animales, y respeto, sea el búho de Rousseau, excluye cualquier tipo de dolor inflingido a cualquier animal. Se agradece la exposición

  4. René dice:

    La anécdota del Austria… vaya hipocritón. Luego se daba golpes de pecho en las iglesias

  5. Luigi dice:

    La prohibición de los festejos taurinos, que supone maltrato animal sin ninguna duda, es cosa de poco tiempo. Basta sentido común, protesta y retirar las subvenciones. O responder a esta pregunta, ¿ por qué tienen que estar subvencionados?

  6. Ane dice:

    Faltaba! O teníamos poca fe. Nunca hay programa fijo en el Salón, porque está con vida propia. Bravoo!