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Sólo le pido a Dios, que la guerra no me sea indiferente,

es un monstruo grande, y pisa fuerte

toda la pobre inocencia de la gente

León Gieco

DOS NOVELAS DE TITULOS SEMEJANTES

(MANERAS DIFERENTES DE VIVIR LA GUERRA)

A) Abajo las armas!  1889 De Bertha von Sutter

B) Adiós a las armas  1929 De Ernest Hemingway

A)     “Yo misma me decía: “La victoria… Pero de qué sirve la victoria a los pobres muertos, a los mutilados, a las viudas, a las madres desoladas…? …… Y si resulta vencedor el enemigo?” (15-16)

“Ha sido rechazado el ultimátum, decisión de Turín del 26 de abril….Sigue la declaración de guerra….Tú misma te avergonzarías de que tu marido se quedase en casa mientras sus compañeros de armas corren animosos a los campos de batalla….” (19)

“Había quedado como en suspenso la vida y todas sus emociones habituales… nada tenia realidad salvo la guerra”

“….. Solicitar la paz? Antes una guerra de siete, de treinta años! ¿Crees que una nación emprende una guerra sin más objeto que terminarla cuanto antes? Para eso, sería preferible dejar dormir las armas…… Qué cobardes sois las mujeres…. Prefieres tu dicha personal a la prosperidad, a la gloria de tu nación” (28)

Campañas de 1809 y 1813: ….”

”No se conocían entonces, por desgracias, las asociaciones patrióticas….cuando se agotaban los repuestos de los botiquines se dejaba morir a los hombres sin prestarles el menor socorro” (30”

“¿Quién será el enemigo en nuestra próxima guerra?” “…. Nuestro bravo tirador mató a ochenta italianos seguidos”…. “Qué horror, exclamé. Cada uno de aquellos infelices tenía madre, o esposa, o novia, y sobre todo, tenía derecho a la vida” (55)

“Para curarle de su tristeza, Tilling nos convendría una guerra alegre y bulliciosa, pero ah, la paz amenaza prolongarse…” (78)

“…… guerras, incendios, desventuras, horrores, son palabras sinónimas, y el hombre no debe en caso alguno desear que sobre sus semejantes caigan horrores y desventuras……..(dice el militar Tilling)

“Los incendios sólo causan perjuicios, al paso que las guerras ensanchan las fronteras de una nación y aumentan su poderío. Gracias a guerras afortunadas se han constituido y afianzado los Estados….. (responde otro militar….(79)

“…. A los hombres nos está prohibido sentir ese terror; a nosotros los hombres, se nos obliga a reducir al silencio la voz del instinto de conservación; a nosotros, a los soldados, se nos manda que seamos insensibles a la piedad, a la simpatía….después del miedo, nada tan censurable en un soldado como el sentimentalismo…….” (81)

“……Los hombres que por su ministerio están obligados a enseñar los mandamientos, son los primeros que bendicen nuestras armas, los que solicitan la cooperación del cielo para una obra de sangre….” (82)

Punto negro. Nubarrón: “Dinamarca está abusando demasiado…. Austria tomará parte para defender los derechos del Schleswig-Holstein… Ante la razón de estado, desaparece, mi querida hija, el interés individual…. “Los ministros, los diplomáticos, opinan que su misión no es mantener una paz perpetua “….Por desgracia, han de pasar muchos años antes de que sea admitido un arbitraje internacional– ¡No será aceptado jamás! Hay cuestiones que  únicamente las armas pueden arreglar. (100-101)

“…..Ha de llegar el día en que una ofensa inmerecida lanzará torrentes de menosprecio sobre el autor de la ofensa y no sobre la víctima! (102)

“Si en el mundo sobran posibilidades de catástrofes o de muerte, ¿por qué los hombres han de crearse voluntariamente otras?” (103)

“….Para esos militares, la importancia de la razón para la guerra está no en las causas, sino en que el Emperador llama. Y hay que acudir” (109)

–          He experimentado el terror a la muerte que experimenta el soldado… (135)

– Pero, señores, ¿por qué no han de aliarse todos los estados de la Europa civilizada? Me parece que sería lo más sencillo- dije yo. Todos se encogieron de hombros disimulando una sonrisa de superioridad. Nadie contestó. Seguramente había cometido yo una de esas torpezas que solemos cometer las mujeres al aventurarnos en el terreno de la “alta política”  (142)

“Armarse, armarse”, era la consigna general. Prusia se arma solapadamente. Austria se arma hasta los dientes. (159)

……..los destellos de las espadas, el ondular de las banderas, los reflejos metálicos de las corazas, las cargas de la caballería que semejan negras sombras fugaces, el crepitar de los fusiles, y arriba, en los emplazamientos de las baterías, las descargas de la artillería, cada una de las cuales brama hendiendo los aires, una palabra: ¡muerte!, muerte!, ¡muerte!…. de todas suertes, sea nuestro o del enemigo, dejó de ser pueblo: es un montón informe de ruinas humeantes “ (185-185)

“…. ¿Qué pasa? Veo formar un pelotón. ¿Algún espía que van a fusilar? No, son diecisiete. Avanzan formando cuatro filas con la cabeza baja, ocupando el centro de un cuadro formado por soldados. Al pelotón sigue una carreta… (187)

“….. Preciso es avanzar, olvidando las balas que llueven como un torrente de plomo, alcanzando a no pocos camilleros. Preciso es avanzar, avanzar ciegos dejando a sus espaldas montones de hombres que
se retuercen lanzando alaridos de dolor. Preciso es avanzar, avanzar siempre  aunque las ruedas y los cañones o los cascos de los caballos aplasten a los infelices caídos. ¡Infortunados! Hacen un esfuerzo supremo para levantarse cuando ven que se acercan los camilleros, pero en vano: éstos siguen adelante, siempre adelante……” (198)

El cólera se enseñorea del país:

-Señor conde-dijo-, vengo a comunicarle con el mayor respeto que he cerrado la escuela. Dos niños cayeron enfermos, han fallecido hoy.

– ¿Del cólera?- preguntamos todos a la vez.

– Creo que ya podemos llamar a las cosas por su nombre. La supuesta disentería, que ha hecho en nuestro pueblo veinte víctimas, era cólera. El pánico más espantoso reina entre todos los vecinos…

– Hay que escapar, hay que huir- propuso mi tía María…….

Mi padre recorría a saltos la estancia, retorciéndose las manos con desesperación.

-¡La guerra, padre mío!- exclamé, interceptándole el paso- ¡A la guerra debemos esta desgracia! ¿No la maldecirás?

Me rechazó sin responder. Lilí había dejado de existir después de diez horas de sufrimientos horribles….

……..Mi padre cayó de rodillas al ver que se llevaban el cadáver de Rosa,

-¡Padre mío!- le dije, poniendo una mano sobre su hombro- ¡Es la guerra!

No me contestó.

–          ¡Oyes, padre mío? ¿No la maldecirás? ¡Ahora o nunca!

-Me recuerdas, hija mía- respondió-, que debo sobrellevar esta nueva desventura con el valor de un soldado. La patria tiene derecho a exigir a sus hijos sacrificios de lágrimas y de sangre.

– Pero ¿es que tus sufrimientos representan alguna utilidad para la patria? ¿De qué sirve a ésta la muerte de tus dos hijas?…….

– Dios lo ha dispuesto así, hija mía

– ¡Dios, Dios! ¡Qué manía! ¡Buscáis en la voluntad de Dios una égida para disfrazar todas las violencias, todas las insensateces, todas las ferocidades de los hombres ……

…….el cólera se cebaba en Otto, el único hijo varón y adorado de mi pobre padre. Sus sufrimientos duraron toda la noche y todo el día siguiente… a las siete de la tarde expiró. Mi padre se arrojó sobre su cuerpo lanzando un grito tan espantoso que conmovió la casa….

-¡Marta!

Caí de rodillas junto al lecho.

-¡Padre querido, pobre padre mío!

Puso su mano sobre mi cabeza:

-Tu deseo se cumple- murmuró-.Mal…mal…dita sea la gue…rra

No pudo terminar y su cabeza cayó sobre la almohada…

– Lo más terrible- dijo mi tía María al regresar del entierro- es que haya muerto con una maldición en los labios.

– No te preocupes, tía. ¡Ojalá los labios del mundo entero lanzasen esa misma maldición, que sería para la humanidad entera la mayor de las bendiciones! (250-254)

“Con el tiempo, los ejércitos permanentes (miles perpetuus) desaparecerán. Son para los estados una amenaza constante de guerra…..el sólo hecho de esta paz armada, más  ruinosa que una guerra corta, arrastrará a los gobernantes a lanzarse a guerras ofensivas…..(267)

“…… -¿Un Hohenzollern en el trono de España? ¡Francia no lo tolerará jamás! ¡Tendremos guerra!

(SERÍA LA CUARTA GUERRA EN EUROPA ENTRE 1859 y 1870.- SALVO ERROR U OMISION INVOLUNTARIA)

B)

“ Al llegar el invierno, una lluvia persistente empezó a caer, y la lluvia trajo el cólera. Finalmente fue contenido y, a fin de cuentas sólo ocasionó siete mil muertos en el ejército

“…. Ahora se combatía en las montañas vecinas, situadas a menos de una milla. La ciudad era bonita y nuestra casa muy agradable. Por detrás pasaba el río, y la ciudad había sido conquistada brillantemente…. Había hospitales y cafés, artillería en las calles apartadas, y dos prostíbulos; uno para la tropa y otro para los oficiales……. Más adelante, hallándome en la ciudad contemplaba la caída de la nieve desde una de las ventanas del prostíbulo, el destinado a los oficiales. Me encontraba allí con un amigo, dos vasos y una botella de Asti … (9-10)

“……. Mi fusil de tirador austriaco, con su cañón rayado y su magnífica culata de nogal que tan bien se acoplaba a la mejilla, colgaba sobre las dos camas…. (14)

“…… Esto no es gran cosa. Aquí, ahora, también tenemos mujeres muy bonitas que están en el frente por primera vez.

–          ¡Magnífico! (15)

….- Cómo está?.- dijo Miss Barkeley- Usted no es italiano, verdad?

–          Oh, no

–           Es divertido que esté en el ejército italiano

–          No es exactamente el ejército. Sólo es una ambulancia

–           De todas formas es divertido. ¿Por qué lo ha hecho?

–          No lo sé- contesté-, no siempre puede explicarse uno lo que hace (21)

……….

–          ¿Habla ingles?.- me preguntó

–          Desde luego

–          ¿Qué le parece esta condenada guerra?

–          Una porquería

–          Ya lo creo que es una porquería. ¡Dios mío, ya lo creo que es una porquería (36)

…………….

…..-Así resultaría más sencillo. Claro que me podían matar. No, no en las ambulancias. O quizá sí, también se moría en las ambulancias. A veces mataban a los conductores de las ambulancias inglesas. Oh, ya sabía que no me matarían! Por lo menos en esta guerra. Personalmente no me interesaba y no me parecía más peligrosa que una guerra de cine. Dios sabe que deseaba que terminara…. .. Se luchaba en los Cárpatos, pero no deseaba ir. No obstante, quizá no fuera del todo desagradable. Podría ir a España, si no fuese por la guerra. El sol empezaba a descender y  refrescaba. Después de cenar iré a ver a Catherine Barkeley  (89)

……………

….- Un sargento mató alevosamente a dos oficiales que no querían salir

……- No podía ser peor- dijo Passini respetuosamente- No hay nada peor que la guerra.

-La derrota es peor

– No tiene fin. Una guerra no termina nunca.

–  Claro que sí. Algún día termina

– La guerra no se gana con la victoria….. (50)

….. Al frente de los países hay gente estúpida que no comprende y no comprenderá nunca nada… (52)

……

En el ladrillar estalló otra enorme granada, otra detonación, y en medio del estrépito el ruido más bajo de la lluvia de ladrillos y tierra:

– ¿Qué hay para comer?

– Tenemos pasta asciutta- dijo el comandante  (53)

…….

–          Qué le ocurre, Padre? Parece cansado.

– Estoy cansado y no tengo derecho a estarlo.

– Es el calor, está triste

– No, pero odio la guerra.

– A mí tampoco me gusta, -dije (70)

……….

Napoleón barrió a los austriacos en las llanuras. Nunca los había atacado en las montañas. Los hubiera dejado bajar y los habría zurrado cerca de Verona. Pero en el frente occidental no zurraba a nadie. Hoy día es imposible ganar la guerra de tal manera. Tal vez continuara indefinidamente. Quizá fuera una nueva guerra de los Cien Años….. ( 114)

……

-Qué le hirió?- preguntó Simmons

– Una granada de mano. Una de estas parecidas a un prensapurés. Se me llevó todo el lado del pie. La conoce usted, verdad, esta prensapurés

– Ya lo creo

– Vi al marrano que me la tiró.- dijo Ettore- Me arrojé al suelo y creyó que había muerto, pero estas malditas prensapurés no tienen nada dentro. Le maté de un tiro a ese hijo de perra.

– ¿Cómo contestó?- preguntó Simmons.

– No tenía más.- contestó Ettore.- No sé por qué la arrojó. Creo que tenía ganas de arrojar una. Seguramente, aún no debía de haber participado  en ninguna batalla de verdad. De todas maneras, le dejé bien muerto al hijo de pu….

– ¿Qué hizo cuando lo mató?

– ¿Qué diablos me importa?- exclamó Ettore- Le tiré al vientre. Temí errar si le apuntaba a la cabeza….. (117)

……..

….- Pasaban el tiempo pensando en las Divisiones, y cuando lograban una era para hacerla asesinar. Estábamos listos. Los alemanes eran los que se llevaban las victorias. ¡En nombre de Dios! Eran grandes soldados. Los antiguos Hunos, ¡aquéllos sí que eran soldados!  (128)

…….

……..Me preguntaba si, en el caso de entrar América en la guerra, se suprimirían las grandes asociaciones deportivas. Probablemente no. Todavía había carreras en Milán y la situación no podía ser peor de lo que era. En Francia, las carreras habían sido suprimidas (131)

………

– ¿Son buenas, estas pistolas?

– Son todas parecidas. ¿Puedo probar ésta?

– Con una pistola como ésta, no se falla nunca

….- ¿Necesita sable? Tengo sables de ocasión, muy baratos  (141-142)

…………..

….- Yo no creo en la victoria

– Yo tampoco creo en la derrota, lo que, no obstante, tal vez fuera mejor.

– ¿En qué cree usted?

– En el sueño.- dije (170)

………..

…. Los croatas adelantaron a través de los prados y de los bosques, hasta las trincheras de primera línea. Lucharon en la oscuridad, bajo la lluvia, y un contraataque de los hombres de la segunda línea los rechazó. Hubo un gran bombardeo sobre todo el frente y, bajo la lluvia, un gran disparo de cohetes, y un tiroteo violento de ametralladoras y fusiles. No volvieron y se restableció la calma…… Los heridos afluían al puesto. A unos los traían en camillas, otros andaban, otros llegaban cargados a la espalda de soldados que avanzaban a través de los campos….. (177)

…..

… En el momento en que pasábamos, subían a un camión las mujeres del burdel de los soldados. Eran siete. Llevaban sombreros y abrigo y unas pequeñas maletas…… (179)

…….

….- Prefiero retroceder a avanzar.- dijo Bonello- En la retirada se bebe buen vino (182)

………

…. Estaba liberado. Les deseaba buena suerte a todos. Algunos la merecían, los buenos, los valientes, los pacientes, los inteligentes. En cuanto a mí,
ya no formaba parte de los actores de la comedia y sólo deseaba una cosa: la llegaba de este maldito tren a Mestre a fin de poder comer y dejar de pensar. No debería pensar en absoluto  (224)….

……

– ¿Qué pasa, que no estás en el frente?

–  Me parece que he terminado con ese asunto

– Tenía un periódico pero no lo leía; había hecho una paz aparte… (231)

…… La guerra estaba muy lejos. En realidad, ¿había guerra? Aquí no la había. Fue sólo entonces cuando me di cuenta de que estaba terminada para mí. Pero no tenía la impresión de que lo estuviera definitivamente…. (233)

….

….- Llamarán a mi quinta el año que viene, pero no iré.

-¿Qué hará?

–  Me iré del país. No quiero ir a la guerra. Ya estuve una vez, en Abisinia. Quedé satisfecho. Por qué fue usted?

– No lo sé. Fui un idiota

– Otro vermut?

– Encantado      (242)

…….

…- ¿En qué piensas?

-En Rinaldi, en el capellán y en montones de personas que conozco. Pero no pienso mucho en ellos. No quiero pensar en la guerra. Está acabada para mí…… (284)

(¿TENDRÍAMOS LA IMPRESIÓN DE UN PUNTO DE VISTA QUE CONSIDERA A LA GUERRA COMO SI FUERA UNA ESPECIE DE FERIA DE ATRACCIONES?)

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